Nalbandian dio un paso clave para ganar confianza y defender su condición de top ten, algo que días atrás parecía imposible. Se vienen tres semanas fundamentales

Con el título obtenido en el ATP de Estocolmo, David Nalbandian vuelve a creer que es posible terminar el año entre los 10 mejores tenistas del planeta por sexta temporada consecutiva.
La posibilidad asomaba como una quimera a medida que se acercaban los Masters Series de Madrid y París (el primero comenzó a disputarse hoy), donde el cordobés defiende nada menos que mil puntos por haber sido campeón en 2007.
Ahora David sumará 225 unidades más en el ránking y seguirá séptimo, aunque con un colchón de puntos más favorable de cara a estos dos torneos, los más importantes que le quedan hasta el final de la temporada. A su vez, llegará a Madrid con más confianza y ritmo de competencia.
En 2007, cuando se alejaba de los primeros planos e iba derecho a perder su lugar de privilegio, Nalbandian dio su golpe de magia y volvió a ser el que el mundo había conocido mucho tiempo antes. Así, en tres semanas saltó del puesto 25 al 9; lugar en el que finalmente terminó el año.
Desde 2003, el argentino terminó todas las temporadas en el top ten de la clasificación, con pico en 2005, cuando fue sexto (su mejor posición fue tercero, pero nunca pudo finalizar un año en esa ubicación). Ahora consiguió el segundo y acumula un total de nueve (ver detalle).
Este último puede permitirle sacarse algo de presión para lo que viene. Porque ahora dependerá tanto de su capacidad para defender los puntos de Madrid y París como la de los rivales para sacar rédito de esa ventaja. Serán tres semanas clave.