Tras conseguir la apabullante victoria en el trazado de Viedma, el cordobés resaltó el gran auto que tuvo y sostuvo que en esta carrera su equipo consiguió dos objetivos a la vez: confiabilidad y resultados

"Este triunfo llegó en un momento justo, hacía mucho que no teníamos una alegría así. Hice mucha diferencia porque me lo permitió el auto, lo exigí al máximo y respondió a pleno", afirmó Martín Basso.
Luego agregó que " desde el callejero de Punta del Este del año pasado no podíamos estar en lo más alto del podio, ni de una clasificación. Este fin de semana se nos dio todo".
Más adelante, el piloto de Ford destacó el "gran salto que dio el auto" y en ese sentido dijo: "Fue muy bueno el salto que dio el auto de la carrera de Santiago del Estero a esta. Se mejoró la suspensión delantera lo que le dio una mayor tracción".
"En los motores ya se había evolucionado bastante, ahora se dieron ambas cosas: confiabilidad y resultados", subrayó.
De la competencia, Basso indicó que "levanté un poco a 10n giros del final para cuidar, pero me sentía muy incómodo y me recordó a la carrera de Córdoba (iba primero cortado con amplia diferencia y cuando comenzó a cuidar el impulsor dijo basta y se quedó sin nada), por eso decidí aumentar el ritmo de nuevo".
"El único temor que se pasó por mi cabeza no fue la entrada del auto de seguridad después de sacar una buena ventaja en pista, la preocupación pasó porque a lo mejor podía volver una fallita eléctrica que se dio en la carrera clasificatoria. Vamos a dar pelea hasta el final, aunque nuestras chances son remotas", añadió.
Finalmente, Basso a modo de despedida dejó una frase sugestiva: "Ahora me voy a Zolder (Bélgica) para ver si con Pechito (López) podemos traernos algunos puntitos de la FIA GT".
Fuente: DyN