Los medios uruguayos no se hicieron demasiado eco de la brutalidad con la que jugó su selección. Más bien, justificaron la rudeza bajo los argumentos de que "los clásicos deben jugarse con dientes apretados"

Los medios de Uruguay parecen haber visto otro partido, porque lo que para los jugadores argentinos pudieron haber sido sólo lesiones, para ellos, sólo fue un clásico de dientes apretados, según el diario El País.
Mientras tanto, lejos de hacerse eco de las más de 30 faltas, algunas de extrema violencia, el periódico El Observador, publicó: Con el resultado adverso, Uruguay deambuló por la cancha del Monumental sin encontrar el balón y con muchos nervios que fueron en aumento, sin ahondar mucho más en el tema que, prácticamente, fue protagonista del partido, mucho más que los goles de un triunfo por demás necesitado.
El País, sobre el árbitro, escribió: El paraguayo debió ser aún más riguroso ante la combinación de faltas violentas, charlas innecesarias y demoras constantes realizadas por los jugadores. A este mismo medio, el capitán y autor del descuento uruguayo Diego Lugano, declaró: Una pena, luchamos más de lo que jugamos.
Por su parte, El Observador publicó, casi como una nota colorida: Hacha y tiza, Torres pitó una falta cada dos minutos, y continuó: Pocas tarjetas para demasiadas faltas: un clásico con tapones muy arriba.
El mismo medio, en su nota principal, fue algo más riguroso con lo visto en cancha y dijo: Cuarenta y seis faltas a lo largo de noventa minutos de juego dan una idea de lo que fue el cotejo entre los clásicos rivales del Río de La Plata, que promedialmente golpearon a un rival cada dos minutos, aunque por momentos el partido era casi una sucesión de golpes y pitazos.Era una tras otra, como queriendo demostrar quién era "más guapo", más allá de quien jugara mejor, fue la lectura tal vez más cercana con la realidad.
El Observador, además, contabilizó las faltas, de la siguiente manera: Uruguay fue el que más golpeó: 26 veces, siendo Sebastián Eguren el más incorrecto con 5 faltas, seguido de Diego Pérez y Cáceres con 4, mientras extrañamente los zagueros estuvieron entre los más correctos, pues Lugano cometió 2 infracciones y Godín solo una, y agregó:
Messi fue el más golpeado (6 veces) de los argentinos, aunque después de desaparecer del partido por largo rato en los últimos minutos se apoderó de la pelota y fue el suelo 4 veces, finalizó.