Se realizó la cena-subasta a beneficio de la Fundación Baccigalupo, con la presencia de Paola Suárez, Sergio Vigil y Santiago Phelan, entre otros. Se recaudaron $128.000 para ayudar a chicos con capacidades diferentes

Por tercer año consecutivo se realizó la cena-subasta de la Fundación Baccigalupo, organización sin fines de lucro presidida por la tricampeona Mundial de Padel Cecilia Baccigalupo.
Una vez más, el objetivo fue recaudar fondos para expandir sus actividades y continuar trabajando para ayudar a que los niños, jóvenes y adultos con capacidades diferentes puedan mejorar su calidad de vida a través de la práctica del deporte.
En el distinguido restaurante Rosa Negra se dieron importantes personalidades del deporte, empresarios, periodistas y los amigos que siempre acompañan a la Fundación.
Entre los presentes estuvieron el Ministro Consejero, Sr. Thomas Kelly, de la Embajada de los Estados Unidos; la tenista Paola Suárez, el ex entrenador de la selección femenina de hóckey, Sergio Vigil; el entrenador de los Pumas, Santiago Phelan, entre otros.
Un grupo de alumnos de las escuelas de la Fundación representaron a todos los beneficiarios y recordaron que por ellos la noche cobraba verdadero sentido.
Promediando el evento se realizó la ya tradicional subasta de objetos donados por importantes deportistas, entre otros una raqueta de Paola Suárez, botines autografiados de Lionel Messi, un certificado para jugar un tie-break con Gaby Sabattini, un casco de Adolfito Cambiasso y un certificado para jugar un triple con Manu Ginóbili.
Dirigieron la subasta Pablo Duggan y Carna, quienes generaron un ambiente ameno y entretenido donde no faltaron las risas y aplausos. El resultado de la subasta fue un gran éxito con una recaudación de $128.000.
Uno de los grandes momentos fue la subasta de la Antorcha Olímpica Beijing 2008 firmada por Nalbandian, Cambiasso, Del Potro y Paola Suárez, ya que tras varias pujas, rápidamente alcanzó un valor final de $20.000.
La presentación de la nueva imagen institucional de la Fundación fue otro momento clave. Realizada por su Directora Ejecutiva, Andrea Benaim, finalizó con una emotiva apertura de cajitas que se encontraban delante del plato de cada invitado.
Cuando Cecilia Baccigalupo dio la instrucción de abrirlas, se develó el gran misterio: cada persona encontraría allí un espejito que, al reflejar su imagen, puso de manifiesto que en el proceso de crecimiento de la Fundación, cada persona fue un protagonista fundamental.
Finalmente se realizó el sorteo tan esperado entre aquellos que se adhirieron al débito automático para colaborar con la Fundación y que consistía en la posibilidad de viajar a ver a Manu Ginóbili en un partido de los San Antonio Spurs y de encontrarse en persona y conversar con él.
Después de tanta emoción y alegría, con palabras de profundo agradecimiento, las organizadoras cerraron esta cena, que fue una fiesta del deporte, la solidaridad y los sueños.