El ex entrenador de Independiente admitió que no tiene "nada que reclamarle a los jugadores", al tiempo que exteriorizó su bronca por no haber podido desplegar su proyecto futbolístico en el club de Avellaneda

"Hablé con los pibes antes del partido y les dije que no era un encuentro de vida o muerte, pero no les pedí que salieran a pegar patadas sino que salgan a jugar al fútbol".
"Me voy tranquilo porque cada uno dejó lo que pudo y no tengo nada que reprocharle a los jugadores", explicó en declaraciones radiales.
Además, el "Bichi" fustigó tácitamente a los dirigentes del "Rojo" al afirmar: "Desde afuera el fútbol argentino se ve importante y profesional, pero desde adentro tengo algunas dudas sobre el sistema de trabajo".
"Me llama la atención que se hable de proyectos a largo plazo cuando es difícil lograrlo. Acá se hace con mucha liviandad", disparó.
Fuente: NA