Se bajó del Abierto de Estocolmo y dijo que quiere estar fuera de las canchas para volver a su mejor nivel. Reconoció que fue "un año muy duro" para él

El suizo Roger Federer tiró la toalla para el Estocolmo Open y quizás aún más allá, luego de anunciar el jueves que inicia un período de descanso por tiempo indefinido.
"El 2008 ha sido un año muy duro para mí", dijo el número dos del mundo, recordando que a comienzos de año se le diagnosticó mononucleosis.
"Me siento afortunado de estar saludable de nuevo, pero quiero seguir al tope de este juego por muchos años y luchar de nuevo por el puesto número uno en el ránking", añadió.
El suizo dijo no estar seguro de cuándo volverá a las canchas, aunque espera "retornar en algún momento antes de fin de año".
Fuente: DPA