En apenas dos semanas, el ex jugador del Barcelona pasó del banco de suplentes a acaparar toda suerte de elogios. En el clásico milanés jugó un gran partido y lo sentenció con un golazo de cabeza

Según el diario Sport, un abismo es lo que separa al Ronaldinho que jugó su segundo partido con el Milan (en el campo del Genoa, el 14 de septiembre) del que asombró el pasado domingo, contra el Inter.
Dos semanas separan a un jugador que se paseó literalmente sobre el terreno de juego y que no aportó absolutamente nada a su equipo del que volvió a dejar la impronta de su magia y sentenció al líder con un espléndido gol de cabeza.
Según el mismo medio, en Italia se dice que Ronaldinho cambió y muchos, como Silvio Berlusconi, se frotan las manos ante el 'nuevo Ronnie', quien pregona a su círculo más íntimo que va a poner todo su empeño por ganar nuevamente el Balón de Oro.
De momento, Ronaldinho demostró ser otro. Quizá la oportunidad que le ofrecía el partido contra el campeón italiano de las tres últimas temporadas le haya servido de acicate para acelerar su recuperación y regresar al escaparate mediático.
Lo cierto es que, según publicaba La Gazzetta dello Sport en su edición de ayer, al crack brasileño no se le vio en la noche milanesa, a pesar de los comentarios que habían circulado al respecto, y sigue un programa de entrenamientos diseñado específicamente para él.
Ancelotti trató de recuperarlo tras sus últimos tres partidos en el banco -contra la Reggina ni siquiera saltó al campo- y consiguió estimularlo ("si entrenas bien serás titular contra el Inter", le dijo) a base de unos entrenamientos específicos. La Gazzetta dello Sport explica que el staff del Milan Lab no ha puesto a Dinho a dieta porque no era necesario, pero sí trabaja en busca de su explosividad.
En las últimas semanas ha adelgazado dos kilos y ha ganado masa muscular con el objetivo de tonificar los músculos y minimizar los riesgos de lesiones. El jugador ha explicado a sus íntimos que a mediados de octubre estará al 100 por 100 de sus posibilidades.
Para conseguirlo, Ronaldinho centra la mayor parte del trabajo con pelota, ya que el trabajo físico no le gusta y el staff milanista basa su recuperación con ejercicios adaptados a sus características para motivarle.
El entorno con que se ha reunido en su casa de Varese, a diez minutos de Milanello, también ayuda a reconducir al futbolista por el buen camino. Por el momento está junto a su hermana y su cuñado, Sergio, y se pasa las horas jugando a la playstation.