Equipos desdibujados como River e Independiente tienen bajo los tres palos a sus grandes figuras. Si no fuera por ellos, les iría mucho peor

Parece contradictorio que un equipo vapuleado abandone la cancha con su arquero como figura. Sucede que recibir tres o cuatro goles no siempre es sinónimo de "mala actuación".
Lo demuestran fecha tras fecha Marcelo Ojeda y Fabián Assman, arqueros de River e Independiente, respectivamente. Después de Gimnasia y Esgrima Jujuy, el millonario es junto a Banfield, Estudiantes y Godoy Cruz el equipo más goleado, con 13 tantos en contra.
El equipo de Diego Simeone mantuvo el arco en cero en dos fechas, contra Central y San Lorenzo, y recibió hasta un máximo de tres en las dos últimas fechas. Ayer, sin ir más lejos, Ojeda fue el mejor de River en el empate 3-3 frente a Racing.
Su actuación nunca bajó de regular -con excepción, quizá, del partido ante San Martín de Tucumán- y se destacó en encuentros como ante Colón, San Lorenzo, Arsenal y Vélez. Curiosamente, su equipo no ganó en ninguna de esas cuatro fechas, en las que apenas cosechó tres puntos.
En este River poco claro y con cambios permanentes tanto de nombres como tácticos, el único que no entra en el sistema de rotación de Diego Simeone es Ojeda, quien por otra parte no hizo extrañar en absoluto la ausencia de Juan Pablo Carrizo.
El caso de Assman es similar. Que Independiente vaya tan mal y sin embargo haya recibido apenas ocho goles -es decir, uno por fecha- es responsabilidad casi exclusiva de su arquero, sobre todo teniendo en cuenta que la defensa y la zona de contención son los grandes problemas de Claudio Borghi a la hora del armado.
Fue figura en el clásico de Avellaneda, la rompió contra Boca, salvó el triunfo de su equipo ante Gimnasia de Jujuy y resultó el mejor de los suyos en las dos últimas fechas (sendas derrotas), ante Newell's y Lanús.
Habría que sumar a Daniel Islas y a Agustín Orión para completar el póker de arqueros del Apertura. Claro que las realidades de Tigre y sobre todo de San Lorenzo son bien distintas.