En el plano internacional, el Milan lo goleó en la final del Mundial de Clubes. Pero en la Argentina, el 17 de noviembre de 2005 se comió ante Arsenal la misma cantidad que ayer frente a Godoy Cruz

Con dos goles de Silvio González, uno de Juan Pablo Caffa y otro de Patricio González, el equipo entonces dirigido por Alfio Basile perdió por un contundente 4 a 1 en Sarandí.
Esa fue la tarde en la que el entonces entrenador xeneize Basile dejó una frase recordada por mucho tiempo: "Silenzio stampa", le dijo a los periodistas que lo aguardaban fuera del vestuario visitante.
En esas horas, la continuidad de Basile estaba en duda, algo que se fue disipando con el correr de los partidos, puesto que en ese torneo Boca fue campeón.
Aquella había sido una muy mala jornada para los boquenses, ya que habían terminado aquel encuentro con ocho jugadores debido a las expulsiones de Barroso, Morel Rodríguez y Neri Cardozo.
El único tanto de Boca había sido convertido por Federico Insúa, cuando el local ganaba 2 a 0. Después del 2-1, se vino la hecatombe xeneize.
Más cerca en el tiempo, se recuerda la final del Mundial de Clubes en la que cayó por 4 a 2 ante el Milan, en Yokohama, Japón.
Fue el 16 de diciembre del año pasado y esa derrota marcó la despedida de Miguel Ángel Russo como entrenador de Boca.
Tal vez por la seguidilla de partidos entre semana que tiene el equipo de Carlos Ischia, o posiblemente debido al bajo nivel de algunos de los jugadores (sobre todo Riquelme), lo concreto es que Boca está cada vez más lejos de San Lorenzo y, sobre todo, de su nivel.