Un gol y un expulsado por bando hubo en el partido entre el lobo y el bicho. Los tantos fueron marcados por Ignacio Piatti y Nicolás Pavlovich, mientras que fueron expulsados Rubén Maldonado y Gabriel Hauche

En un partido signado por la violencia de los protagonistas, con Gastón Sessa como máximo exponente, el empate en un tanto entre Gimnasia de La Plata y Argentinos, parece quedar en segundo plano.
El encuentro no se distinguió ni por el buen juego, ni por el virtuosismo de los referentes de cada equipo. Tampoco por calidad, ni lealtad. Al contrario, el arquero del lobo volvió a reincidir en sus acciones violentas sobre el físico de sus rivales.
No fue el único sobresaltado de la tarde noche de ayer, porque en general, los jugadores se dedicaron más apegar, que a jugar. Signo claro éste, de la imposibilidad de un equipo, cuando no puede hacer lo que se supone en un principio: jugar al fútbol.
Los goles estaban destinados al "minuto 4", porque en ese momento del primer tiempo, a la salida de un tiro libre de Messera, la jugada preparada desembocó en el zapatazo de Ignacio Piatti, quien remató cruzado, para poner arriba al lobo.
En el mismo minuto del segundo tiempo, fue Nicolás Pavlovich el autor del empate, tras llevarse la pelota de taco y definir de primera ante la salida de Sessa.
Además de los expulsados ya mencionados, Juan Pablo Pompei hechó a Gorosito, por quejas constantes sobre su trabajo.