El entrenador de Independiente aseguró que seguirá a cargo del equipo con el aval de la dirigencia, pero reveló que si el presidente no estaba conforme era el tiempo "justo" para cambiar de técnico

Claudio Borghi aseguró hoy que las dudas que tuvo en continuar al frente de su cargo se produjeron debido al clima eleccionario que se vive en la entidad y por algunas críticas que consideró injustificadas.
Borghi reveló que su decisión de seguir en el cargo se debió al respaldo que le dieron los dirigentes del "Rojo", al tiempo que explicó que la reunión fue para conocer la opinión de los jerarcas, ya que en caso de no estar conformes era el "momento justo" para cambiar de técnico.
"Teniendo en cuenta que van cuatro partidos, que es un semestre de elecciones y hay 15 días de parate por las Eliminatorias, era el momento de ver si todos estaban de acuerdo o no con el trabajo. En el caso de haber un cambio de entrenador era el momento justo porque hay 15 días para elegir otro", remarcó el "Bichi".
"El presidente me dijo ayer que si bien no somos el Real Madrid, tampoco estamos tan mal, así que seguimos. Es muy duro ser criticado", añadió Borghi en declaraciones formuladas a la prensa.
El entrenador de Independiente se mostró molesto con un sector de la prensa, que según él lo cuestiona sin conocer del tema.
"Ustedes (por los periodistas) están de la parte de la crítica, pero es muy duro cuando escuchás a cualquier cabeza de pescado criticar tu forma trabajar. Si me dicen que los cuestionamientos son por no hacer goles, ahí sí digo que son justos", precisó.
Asimismo, atribuyó parte de las reprobaciones al clima eleccionario que hay en el club, ya que en noviembre próximo se llevarán a cabo los comicios.
"Hay peleas que no son mías dentro del fútbol, no me pasen cuentas a mí. Seamos justos", afirmó el DT sin ampliar detalles del tema.
Consideró que el equipo no está tan mal ubicado en el Torneo Apertura y aclaró que un resultado no lo va a hacer cambiar en su forma de entrenar.
"Es feo para una persona depender de un triunfo o una derrota, no se puede lidiar con eso. Nosotros estamos terceros, aunque podríamos estar mejor, no hay dudas. Pero si gano no va cambiar mi forma de entrenar o de pensar, porque un proyecto no puede depender de un resultado", indicó.
En ese sentido, reconoció que el exitismo es moneda corriente en el fútbol argentino al señalar: "Sé cómo son las cosas, si ganamos el clásico voy a ser Gardel y si pierdo dirán que no sirvo más".
Fuente: NA y Reuters