Son los dos grandes que quedaron eliminados de la Sudamericana. Pero los de Miguel Ángel Russo se recuperaron con una victoria ante Estudiantes. Los de Claudio Borghi, en cambio, le regalaron un empate a Racing

San Lorenzo e Independiente llegaban a esta tercera fecha del Torneo Apertura apremiados por golpes difíciles de digerir: sus tempranas eliminaciones de la Sudamericana.
Los del Bajo Flores no pudieron con Argentinos Juniors el jueves pasado y se fueron del torneo internacional. Independiente, que había ganado el partido de ida ante Estudiantes, no pudo mantener ni siquiera un empate en La Plata y a poco del final perdió el partido y luego cayó en los penales.
Quedaba la duda, entonces, de cómo asimilarían sus respectivos golpes en el campeonato local.
San Lorenzo asumió la situación a lo grande: le ganó nada menos que a Estudiantes (3 a 0) y está a un punto de los líderes, Colón y Tigre, y con dos encuentros ganados y uno perdido.
Independiente, en tanto, es un barco a la deriva. No se recuperó de la derrota en el torneo internacional y ante Racing, que venía de mal en peor, especuló tanto y jugó tan mal que le empataron sobre la hora.
Lo curioso del conjunto de Avellaneda es que se había armado con jugadores nuevos para este campeonato y no levanta cabeza. Su gente no está para nada conforme con el rendimiento de un equipo que apenas sumó dos empates (Vélez y Racing) y una victoria (San Martín de Tucumán). Lo peor es que en todos estos encuentros, tanto en las igualdades como en los triunfos, consiguió más de lo merecido.
Habrá que ver ahora si el equipo tocó fondo y desde ahí toma envión para recuperar no sólo su propia confianza, sino la de los hinchas, que le dan cada vez menos crédito.
San Lorenzo demostró que puede y de algún modo saldó su deuda con la gente. Independiente, en cambio, sigue con un saldo demasiado rojo.