Los locales consiguieron el liderazgo del medallero por primera vez en su historia con 51 de oro, 21 de plata y 28 de bronce. Sólo la URSS había superado las 50 doradas en Seúl 88. Los EEUU ganaron 15 doradas menos, pero más podios

En los Juegos Olímpicos de Beijing, el deporte chino corroboró su chapa de gran potencia mundial incluso en el deporte. Su deslumbrante crecimiento económico en la última década y la enorme influencia sobre Occidente que consiguió a raíz de esa mejoría, tuvo, en casa propia, un broche de oro: el liderzgo en el medallero olímpico, con un total de 100 medallas conseguidas.
Si bien los EEUU tuvieron un cierre de ensueño con la medalla de oro del Dream Team en básket y las 8 medallas de oro que consiguió un solo atleta: el nadador Michael Phelps-, la delegación que dominó ampliamente el medallero durante una gran parte del siglo pasado esta vez se vio superado por una potencia que puso toda la carne en el asador para estos Juegos Olímpicos.
China celebró su oro número 50 con una victoria sorpresa de Zou Shiming en el boxeo. Más tarde vino el triunfo de Zhang Xiaoping en los 81 kilos. Es la primera vez que un país alcanza esa marca después de que la Unión Soviética, que obtuviera 55 medallas doradas en los Juegos de Seúl 1988.