19-08-08 | Deportes

Una dupla ganadora que nadie tenía en cuenta

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En los Panamericanos de Mar del Plata, en 1995, Curuchet no corrió porque su  técnico de entonces decía que estaba acabado. Pero con Walter Pérez demostró que sigue más que vivo

Juan Cucuchet y Walter Pérez no sólo hicieron historia hoy para el deporte argentino al conseguir el oro en los Juegos Olímpicos de Beijing, sino que -sobre todo- le pusieron un punto y aparte a su propia carrera.

Deade ahora, el reconocimiento es posible que pase las fronteras europeas y llegue también a nuestro país, donde salvo en el ambiente del ciclismo, nunca fueron tenidos en cuenta.

Una fuente allegada al ciclismo sintetizó la situación ante Infobae.com al decir: "Fijate que desde que empezaron los Juegos Olímpicos nadie los tuvo en cuenta".

No son de los deportistas que más ingresos tienen y, tal vez por eso, su logro es más grande todavía.

Juan Curuchet, marplatense de 43 años, cuenta con becas de la Secretaría de Deportes de la Nación, de la cual percibe alrededor de 2.000 pesos mensuales.

Además, contó con el apoyo de la empresa de telefonía Telecom; se trata de una suma cercana a los 5.000 pesos por mes.

A todo esto, se le suman los ingresos de sus competencias en Europa, donde su nombre no es uno más.

El caso de Walter Pérez, oriundo de Isidro Casanova, en el oeste bonaerense, es similar.

Acabado
Cuando el seleccionado argentino era dirigido por Antonio Alexandre, padre de Marcelo -otro pedalista de renombre en nuestro país-, Juan Curuchet no fue llamado para incorporarse al equipo argentino de ciclismo que competiría en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata, en 1995.

Entonces, Alexandre adujo que la carrera de Curuchet estaba acabada, que se trataba de un ciclista que no tenía nada más que brindar al deporte.

Pero el marplatense, que no pudo destacarse en esa ocasión ante su propio público, siguió adelante.

Se vivían entonces momentos convulsionados en la dirigencia de esa actividad.

Los años demostraron que Curuchet no sólo estaba vivo y coleando, sino que tenía mucho para dar. Y lo dio.

Su constancia fue vital para que ahora haya podido brindar el único oro que tiene hasta el momento el deporte argentino en los Juegos Olímpicos de Beijing.

Cuando corría americanas, Juan lo hacía en pareja con su hermano Gabriel; pero cuando éste se retiró, comenzó a hacerlo con Walter Simón y con Walter Pérez, con quien continuó en el calendario europeo. Como dupla, ambos se afianzaron en el año 2000 y desde entonces corrieron juntos.

Quienes saben de ciclismo afirman que Pérez es uno de los ciclistas más completos del país.

Ganó muchas competencias tanto en el país como en Europa y es reconocido en pista y ruta.

Si no fuera por la desorganización dirigencial, que alguna vez hizo que debiera llegar a competir con sólo 12 horas de anticipación y así y todo alcanzar un 4to. lugar (como le pasó en Australia), hoy tendría mayores logros.

Pérez es campeón argentino de persecución individual, vueltas puntuables y subcampeón del mundo de Omnium, hace 3 años.

El futuro
Ambos continuarán corriendo en Europa y en otras especialidades.

En el caso de Juan Curuchet, este oro es la mejor manera que tuvo de retirarse del ciclismo olímpico.
 
Se trata del pedalista que más campeonatos argentinos ganados tiene tanto en pista como en ruta.

Antes de viajar a China, había dicho que su idea era retirarse del seleccionado pero seguir corriendo en el circuito europeo y en las pruebas a las que fuera invitado, incluyendo a la Argentina.

Habrá qué ver qué pasa ahora con dos hombres que, más que nunca, valen oro. Mucho oro.
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