Los tres últimos enfrentamientos definitorios entre Argentina y Brasil trajeron saldos negativos para el fútbol de nuestro país. A horas del duelo de semis por los Juegos Olímpicos renacen los fantasmas. Lea la magra historia en Infobae.com

Los clichés del fútbol, innumerables por cierto, son claros y contundentes. Si un equipo no le gana al otro por cuatro partidos consecutivos y encima en momentos definitorios de competencia, la sentencia se hace irrevocable: Hijos nuestros y no nos ganan más. De esta forma, con otro léxico, los vecinos del Brasil deben estar preparándose para el enfrentamiento de mañana por las semifinales de la disciplina en los Juegos Olímpicos de Beijing.
Es que el Skratch está pasando por una buena racha ante la Selección Argentina y, para colmo, en momentos claves, como el que se dará mañana por las semis de los Juegos. Recordemos los últimos encuentros definitorios: Final de la Copa América Perú 2004 (derrota por penales 4-2), Final de la Copa de las Confederaciones 2005 (goleada en contra 1-4) y Final de la Copa América Venezuela 2007 (nueva goleada en contra 0-3).
La primera final perdida en esta racha nefasta ante Brasil se dio en la Copa América de Perú 2004. El equipo, que en esos momentos era dirigido por Marcelo Bilesa, igualó en el tiempo reglamentario del partido decisivo por 2-2 con goles de "Kily" González, de penal, en el minuto 20, y César Delgado (87'), para Argentina, y de Luisao (45') y Adriano (92'). Pero el Skratch tuvo más suerte en la tanda de los penales y levantó la Copa.
Luego, llegó el turno de la Copa de las Confederaciones. Era el momento de Néstor Pekerman al frente del equipo. Argentina le había ganado a México por penales en semifinales y definía nuevamente con Brasil. El resultado fue catastrófico: 1-4 y con baile en contra incluído. Los goles de del vecino fueron anotados por Adriano, en dos oportunidades, Kaká y Ronaldinho, mientras que Aimar marcó el descuento.
La última derrota fue en Venezuela 2007. La Argentina llegaba con todo: goleando y gustando. De la mano de Riquelme y Messi el equipo despachó a los rivales con suficiencia y autoridad. Pero llegó el último partido y todo se dio vuelta. Brasil aprovechó la efectividad ofensiva y se llevó el partido por 3-0.
Mañana se verán de nuevo las caras. No es una final, pero casi... ¿Se repetirá la historia? ¿Se retroalimentarán los clichés? O ¿Se dará vuelta la mala racha?