Su ausencia ante Serbia provocó la sorpresa de los miles de chinos que llenaron el estadio de los Trabajadores de Beijing con intenciones de verlo. Hasta lo confundieron con Gago

"¿Y Messi dónde está?" fue la pregunta recurrente de los chinos presentes en el lugar, y las respuestas fueron variadas y de cualquier tipo.
Primero se lo confundieron con Fernando Gago, que junto al resto de sus compañeros salió a una hora del comienzo del partido para realizar el calentamiento previo.
Entonces algunos comenzaron a gritarle al ex volante de Boca, pero no era Messi, seguramente querría serlo, pero no.
Después se lo confundieron con otro ex Boca, Ever Banega, y cuando se dieron cuenta comenzó la decepción, porque al astro del Barcelona no lo podían ver calentar junto al resto de los argentinos y después tampoco jugar.
La "Messi-manía" no es sólo patrimonio de Shanghai en China, porque en Beijing también fue el más buscado de los argentinos, pero nadie lo vio hasta comenzar el partido.
Lo de Messi y la gente ya no llama la atención, porque donde van lo buscan, en China, en Europa, en los Estados Unidos o en Latinoamérica. Todos lo quieren ver y todos los quieren abrazar.
Además, el talentoso jugador no es de los que esquivan a la gente, ni mucho menos. Siempre está dispuesto a una foto o a un autógrafo, nunca dice que no y trata de dejar felices a todos.
Por eso su figura crece día a día y este seleccionado argentino le debe estar agradecido no sólo por lo que hace dentro de la cancha, sino también debido a que gracias a él estando en Shanghai o en Beijing, a miles de kilómetros de su país, estos jugadores aquí también son locales.
Fuente: Télam