El cantante no dudó y posó con la Copa de la Euro, tal como si el equipo de su país ya hubiera ganado la final. Lástima que todavía hay que jugar nada menos que ante Alemania

A casi 48 horas de disputarse el partido definitorio por el máximo certamen europeo entre alemanes y españoles, Enrique Iglesias dejó de lado los micrófonos y posó para la prensa con la copa que se llevará el vencedor de la Euro.
En las fotografías se aprecia la cara de felicidad del cantante pero, al mismo tiempo, ratifica una tendencia muy común en el deporte español: cada vez que un representante de ese país, en cualquier disciplina, tiene un buen rendimiento, lo dan por ganador antes de tiempo.
El problema es que los españoles suelen quedarse a mitad de camino. Les pasó el año pasado con Fernando Alonso en la Fórmula 1, con Rafael Nadal en su todavía intento por superar a Roger Federer y sucedió lo mismo en 2006, cuando el seleccionado de fútbol tuvo una buena actuación en el Mundial, pero fue eliminado antes de tiempo.
Ahora que la mesura fue dejada de lado y la prensa española da por seguro ganador al conjunto dirigido por Luis Aragonés, no habría que olvidarse de que del otro lado estará nada menos que Alemania, un conjunto con peso a nivel mundial y muy interesado en quedarse con la Eurocopa.
Entonces, más que nunca, debería tenerse en cuenta que en el fútbol nunca se gana un partido antes de tiempo. Y con los alemanes, vaya que es cierto que hay que jugarlo.