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Lunes 30 de Noviembre
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En Alemania se preguntan si cabecear daña neuronas

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"El fútbol es como el ajedrez, pero sin dados", expresó el delantero Lukas Podolski al término del último partido y la prensa de su país no tuvo piedad con él. Las frases más insólitas de los futbolistas

Abrir la boca para decir cosas sin pensarlas previamente no es solamente una costumbre de políticos tercermundistas o bellas modelos mediáticas, según se acaba de comprobar en Alemania, gracias a un aporte de la estrella del seleccionado de fútbol de ese país Lukas Podolski.

"El fútbol es como el ajedrez, pero sin dados", fue la sesuda definición que brindó sobre el juego en el que tan bien se desempeña, aunque dejó dudas sobre sus conocimientos del mundo de los trebejos.

Su reflexión, formulada al término de un partido, fue quizás secuela de algún fuerte cabezazo propinado al balón, pero no pasó desapercibida por el semanario alemán Der Spiegel, que le brindó un amplio espacio, para solaz de sus lectores.

El periódico no dejó de pasar la oportunidad de citar otras frases inolvidables de glorias del fútbol alemán, como el legendario Franz Beckenbauer, quien en una ocasión explicó para desconcierto de sus oyentes que "hay una sola posibilidad: ganar, empatar o perder".

Tampoco fue muy claro el actual técnico de Grecia, Otto Rehhagel, cuando sostuvo que "a veces uno pierde, y a veces el otro gana", salvo que tenga una opinión muy pesimista de sí mismo.

En cambio, a quien no le faltó claridad de exposición fue a Sepp Herberger, técnico de Alemania en el mundial de 1954, quien una vez aseguró que "la pelota es redonda y los partidos duran 90 minutos". Su afirmación nunca fue cuestionada, aunque tampoco parece haber contribuido mucho al conocimiento humano.

A ese técnico se le atribuye otra pieza de sabiduría, al definir al fútbol como el juego en el que "la cosa redonda tiene que entrar en la cosa rectangular". Indudablemente, una idea fácil de captar, excepto para los más lerdos en geometría.

Así como el fuerte de Podolski no parece ser el ajedrez, el mediocampista Andi Möller -integrante de la Selección alemana que ganó el mundial de 1990- no es el hombre indicado para hacerle una consulta sobre geografía. Cuando se le preguntó donde querría continuar su carrera, dijo: "podría ser en Milan o Madrid, lo importante es que sea en Italia".

En cambio, el "kaiser" Beckenbauer no se confunde en esta materia geográfica, como demostró al sostener: "Los suecos no son holandeses, eso lo vimos claramente".

Claro que ensañarse solamente con los jugadores no sería justo, por lo que Der Spiegel recordó que los periodistas también suelen tener traspiés semejantes, especialmente cuando deben recurrir a los números.

Como ejemplo citó a Heribert Fassbender, un conocido periodista, quien en una oportunidad dijo que en Francia "el fútbol se ha convertido en el deporte número uno y el handball también". Sólo le faltó explicar cómo puede haber dos números uno. También se lo recuerda por haber dicho de un partido que "el resultado fue 1 a 1, pero también pudo haber sido exactamente al revés".

Y si uno cree que para ser manager de un equipo -un cargo muy común en Europa- es necesario llevarse bien con los números, allí está Reiner Calmund, del Bayer Leverkusen, para demostrar lo contrario. Para que no quedaran dudas que las posibilidades estaban bien repartidas, señaló una vez que "las chances son ahora 50 a 50, o incluso 60 a 60".

En cambio, el ex jugador del Stuttgart Thorsten Legat tiene un problema en su calculadora, pues con vistas a un enfrentamiento estimó que eran favoritos por el 70 por ciento contra el 50.

El lector se preguntará si en el fútbol local no hay ejemplos similares. Por supuesto que sí, pero citarlos demandaría más espacio que el que ocupa la Enciclopedia Británica.

Por Eduardo Wolberg

Fuente: NA

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