Aún golpeado por la final perdida en la Copa América y luego de empatar con el humilde combinado ecuatoriano, el DT de Argentina está obligado a empezar a sumar para reconquistar al público argentino. Dunga también se juega la continuidad

El cariño que supo despertar el técnico en Boca y en su anterior etapa en la Selección en estos momentos es sólo un lindo recuerdo que está grabado en los videos que regalan las revistas deportivas después de las consagraciones grandes.
Si bien el DT llegó con respaldo popular a dirigir nuevamente a la Selección, las últimas actuaciones comenzaron a generar cierto malhumor en la comunidad futbolística, que ayer le regaló los primeros silbidos de la era luego de 90 minutos de poco fútbol en el Monumental.
A pesar de que los encuentros de la devaluada Eliminatoria Sudamericana sólo sirven para hacer pruebas y armar el plantel que finalmente jugará el Mundial, el aglutinamiento en cancha de las principales figuras publicitarias de las marcas deportivas no supo responder a la expectativa que se había generado entre los hinchas.
El siempre frío estadio de River ayer estuvo más frío que nunca. La Selección no genera emociones, no ilusiona al público y sólo despierta algún que otro ole aislado cuando Messi abusa de su excelentísimo nivel individual en vez de aportar al armado colectivo de una jugada que pueda terminar en una ocasión de gol concreta.
Con este panorama, Basile intentará que la Selección gane después de 10 años en Brasil. La última alegría fue meses antes del Mundial de Francia, cuando el equipo de Daniel Passarella triunfó con un recordado golazo de Claudio Piojo López.
La continuidad del entrenador no está en dudas, pero el deslucido juego de la Selección parece haber agotado la paciencia del público argentino que comienza a reclamar resultados.
De la otra vereda la historia es similar. Luego de la caída ante Paraguay, la Torcida, que nunca apoyó en forma masiva al entrenador, explotó y comenzó a pedir la salida de Dunga. Es más, en las encuestas previas al encuentro los brasileños creen que van a ser derrotados por el equipo de Riquelme, Messi y compañía.
En el mismo sentido se manifestaron las publicaciones periodísticas, que está mañana "destrozaron" al DT y se animaron a proyectar que los días de Dunga en el equipo brasileño se están agotando.
El jueves, todas las respuestas.