Anthony Hamilton, padre y mánager del piloto de Fórmula 1, no pudo controlar el auto, cuando aceleró a la salida de su recidencia en Hertfordshire, al sur de Inglaterra. Salió ileso

Aparentemente, Anthony no tiene las mismas habilidades, al volante, que su hijo, Lewis. Pero sí el gusto por la velocidad.
El conducto del Porsche Carrera GT, descapotable y con un costo de 330.000 libras, no pudo controlar la máquina. Dio un trompo y terminó debajo de un arbusto. El coche, era prestado, informó El Pais.com.
Por suerte, ni él ni los niños que se encontraban cerca, jugando, sufrieron algún problema. Más allá del susto.
"Este es mi primer accidente de coche en 30 años, curiosamente tuvo que suceder con un coche prestado. Aunque afortundamente ni el arbusto ni el coche han sufrido grandes daños", se defendió.