Los jugadores de Boca volvieron al país con dos horas de atraso. En sus rostros se percibían signos de tristeza y no hablaron
El plantel arribó esta mañana al Aeropuerto Internacional desde Río de Janeiro, después de las 6:30, con dos horas de atraso respecto a la hora estipulada. Las palabras estaban de más.
Todo fue silencio y caras largas en la llegada del plantel, tras la frustración de haber quedado eliminado de la Copa Libertadores, al perder con Fluminense 3 a 1.
Además, el vuelo que transportó a la comitiva auriazul lo hizo con dos horas de retraso respecto al horario estipulado, que era el de las 4:45.
Los jugadores fueron pasando uno a uno en forma rápida y se metieron en el micro que los esperaba sin hacer declaraciones, a pesar de la insistencia periodística.
El único que atinó a decir "todo está bien" fue el DT Carlos Inchia, pero los demás no quisieron hablar.
El dolor por la derrota era muy grande y las caras largas hablaban por sí solas del mal momento vivido por el equipo xeneize.
Fuente: Télam