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Domingo 22 de Noviembre
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El goleador que pasó de la cárcel a la cancha

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Lucas Viatri, el autor del gol del empate ante Vélez el domingo, contó por qué pasó un mes en prisión, cómo salió del infierno y cuáles son sus sueños ahora que entró al fútbol grande

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Crédito: TELAM

El joven de 21 años que se convirtió en uno de los protagonistas de la fecha al conseguir el gol del empate del conjunto dirigido por Carlos Ischia dijo que hace un mes, si le decían que iba a jugar en Primera y encima hacer un gol, no lo hubiera creído.

Es que un poco antes, en marzo, estuvo detenido por un robo a una peluquería en el cual él asegura no haber participado.

Lucas Viatri contó con lujo de detalles cómo fue esa pesadilla en una extensa entrevista que le realizó el diario Olé, a través del periodista Vicente Muglia.

"Fue a fines de marzo. Yo había ido al hospital a visitar a una amiga que estaba internada y de pronto aparecieron unos policías y me llevaron detenido. La verdad es que no entendía nada. Me metieron preso a mi, a mi hermano Sebastián y a dos amigos, Checho y Seba", le dijo al matutino deportivo.

En este sentido contó que lo acusaron de robar una peluquería que no conoce y explicó cómo fueron los días en que estuvo detenido: "Feos, duros. En esos momentos me preguntaba si iba a salir algún día, y si iba a salir de la cárcel, cuándo. Sufría por mi, pero mucho más por mi familia", describió.

Además recordó que no llegó a deprimirse, porque tuvo el apoyo de su familia y porque sabía que era inocente.

Contó que estuvo detenido en la Comisaría 3era. de Castelar, en un celda aparte del sector en el que estaban los demás detenidos. Declara que no se puede quejar del trato que recibió y que los días "no se pasaban más".

El tiempo se les pasaba viendo los partidos de Boca en un televisor y comiendo lo que le llevaban para el almuerzo y la cena sus familiares. No hacía gimnasia, pero recibía con alegría la visita de su mujer. "Tengo un hijo de dos años y medio que se llama Lautaro Ezequiel. Cuando venían a la comisaría, mis familiares o mi mujer lo llevaban a jugar a una plaza que estaba enfrente" porque el futbolista prefería que no entre a un lugar como ése.

Más allá de destacar el apoyo de los directivos boquenses, se refirió a la alegría que sintió tras ser liberado: "Fui a casa y había un montón de gente, la misma que estuvo el domingo a la noche, después del gol a Vélez. Eso fue un viernes. Y el sábado ya estaba en casa entrenándome. No quería perder tiempo".

"Me sirvió para valorar y disfrutar de las pequeñas cosas de la vida. Saber en qué tengo que hacerme problema y en qué no", dijo sobre esa experiencia.

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