Con calor y tranquilidad, e intentando descansar, el plantel dirigido por Carlos Ischia aguarda el comienzo del encuentro ante Atlas. El ganador avanzará a las semifinales de la Copa Libertadores

En esta ciudad, denominada la perla Tapatía por su belleza, el equipo permanece resguardado en el Hotel Hilton, donde se protege del intenso calor, ya que se espera que a la hora del trascendental choque la temperatura oscile entre los 30 y 33 grados. Por tal motivo, el grupo decidió llegar al escenario del encuentro casi sobre la hora del partido.
La decisión la tomó el cuerpo del plantel, que le indicó a los jugadores que se mantengan hidratados permanentemente y refugiados en el aire acondicionado para evitar sentir el agobio que se produce al salir por las calles de este importante polo industrial y tecnológico, que divide sus pasiones entre los hinchas del Atlas y Las Chivas.
Esta mañana, las calles de la ciudad amanecieron con diversos carteles que invitan a los simpatizantes locales a concurrir al estadio y alentar a los rojinegros.
En el lobby del hotel, el entrenador de Boca, Carlos Ischia, dijo que está tranquilo porque sabe lo que puede rendir Boca en esta instancia. Y agregó que el equipo "no debería repetir las desatenciones que cuestan goles".
"Vamos a tratar de ser firmes en defensa", enfatizó el entrenador; y remarcó que "en este tipo de instancias, Boca ya demostró lo que puede hacer".
Los futbolistas permanecieron en sus habitaciones, sólo algunos bajaron al primer piso para un desayuno y una hora antes de la partida hacia el estadio Ischia dará la charla técnica, momento en el que confirmará el equipo.
Fuente: Télam