No podría ser más adecuado: a 50 años después del desastre aéreo de Múnich en el que murieron 23 personas y que destruyó un joven equipo, el United está a un paso de conseguir un título europeo

Ocho futbolistas del United murieron en el accidente de 1958, y muchos expertos creen que con ellos el equipo de Manchester habría dominado el fútbol continental por varios años hasta entrada la década del sesenta.
Con el tiempo, el United pudo superar aquel golpe y se convirtió, diez años más tarde, en el primer club inglés en ganar la Copa de Europa, dando testimonio de su fortaleza de ánimo.
Cuarenta años después de aquel primer título -al que se le agregó luego el de la Liga de Campeones 1999- el equipo dirigido por Sir Alex Ferguson está a un partido de encumbrarse por tercera vez en lo más alto de Europa.
De vencer el miércoles en Moscú al Chelsea en una nueva final de la Champions League, el United quedaría segundo entre los clubes ingleses más exitosos en Europa, por encima del Nottingham Forest y sólo por detrás del Liverpool, con cinco títulos.
Chelsea, un rival más que difícil
El único escollo entre el United y ese fantástico logro es un Chelsea sediento de gloria europea. Pero los "diablos rojos" esperan que su mayor experiencia en roces internacionales tenga peso a la hora de una definición en la que los ojos del mundo entero estarán posados en la noche del miércoles.
El capitán Gary Neville, que se perdió la mayor parte de la temporada por una lesión, está en condiciones de volver a vestir la camiseta del Manchester frente a los "blues".
"Es un fantástico logro estar en la final de la Champions League. En los últimos siete u ocho años hemos hablado de que por un motivo u otro no estábamos preparados para ello. Tal vez (en el pasado) nos faltó mayor seguridad en la defensa y concedimos demasiados goles", señaló Neville.
"Pero en los dos partidos de semis neutralizamos al Barcelona, que no convirtió, lo cual demuestra que el equipo maduró. Todavía somos capaces de producir fútbol de gran nivel, pero también mostramos un nivel de concentración que es necesario cuando uno juega en contra de los mejores atacantes del mundo", agregó.
Neville no tiene dudas de por qué el United estará esta semana en Moscú. "Es totalmente merecido que estemos en la final. Estamos invictos en la competencia y nuestro estado de forma en Europa ha sido fantástico", dijo.
Los sobrevivientes, en el estadio
El legendario equipo que ganó el trofeo europeo en 1968 nunca será olvidado en Manchester, pero el equipo que Ferguson presentará en la capital rusa no está lejos en términos de talento de aquel del pasado.
Wayne Rooney, que parece haber superado un problema de cadera, es un delantero de clase mundial, y la defensa, con la presencia de Rio Ferdinand y Nemanja Vidic ha mejorado muchísimo.
El mediocampo es una perfecta mezcla de juventud y experiencia, con jugadores como Nani que aportan exuberancia y marcan el camino, y con otros como Owen Hargreaves que entienden el juego, tanto como el "eterno" Ryan Giggs y Paul Scholes.
El argentino Carlos Tevez ha descollado en el momento justo, pero sobre todo las actuaciones del portugués Cristiano Ronaldo han catapultado al United a un nivel de exquisitez casi único en el planeta futbol.
El atacante portugués convirtió la fenomenal cifra de 41 goles en todas las competencias disputadas esta temporada, y si logra hacerse del balón con frecuencia en la final, es más que probable que el Chelsea la pase mal en Moscú.
Si los actuales astros del United logran el título, los cinco futbolistas que sobrevivieron a la tragedia de 1958 lo disfrutarán en vivo y en directo, ya que el club invitó a Bobby Charlton, Harry Gregg, Bill Foulkes, Kenny Morgans y Albert Scanlo a viajar a Moscú.
Fuente: DPA