Se impuso por 7-5, 6-7 y 6-2 en casi tres horas de partido y ratificó su poderío en el polvo de ladrillo. El número dos del mundo ganó su 26º título y llega a Roland Garros como máximo favorito

e nuevo frente a frente el número 1 y el 2 del ránking. De nuevo Roger Federer versus Rafael Nadal. Y tal como lo hizo hace tres semanas en Montecarlo, el mallorquín volvió a superar al suizo: fue 7-5, 6-7 (3-7) y 6-3 en 2 horas y 53 minutos de un dramático y cambiante juego.
Por su segundo año consecutivo, el Masters Series de Hamburgo fue un testigo privilegiado de unos de los principales duelos de la historia del tenis. Claro que, a diferencia de 2007, esta vez fue el zurdo de Manacor el que se llevó la alegría, los 500 puntos para el ranking del ATP (su rival, 350) y el medio millón de dólares a su cuenta bancaria.
De esta forma, Nadal obtuvo su décimo triunfo -8 de 9 en canchas lentas- sobre Federer, quien superó al mallorquín en seis. Tres de los triunfos del mallorquín fueron precisamente en Roland Garros (las finales de 2006 y 2007), el Grand Slam que comienza en siete días y en el que Nadal buscará su cuarta corona al hilo. Sin duda, es el máximo favorito.
Crónica de una nueva batalla
El partido comenzó cuesta arriba para el número 2: Federer se adelantó 5-2 y hasta tuvo dos set points para llevarse el primer parcial. Sin embargo, la garra y el despliegue de Nadal dieron vuelta el resultado. El mallorquín se llevó el primer parcial por 7 a 5.
Como suele ocurrir en este duelo, la fuerísima mentalidad de Nadal volvió a prevalecer en las situaciones adversas y las dudas de Federer. El suizo se mantiene como líder del circuito desde hace cuatro temporadas, pero no encuentra la fórmula para doblegar a Nadal.
En el comienzo del segundo set, el suizo quebró el saque de su rival, pero no pudo convalidar la ventaja y Nadal rompió su saque en el siguiente. Con un Federer ofensivo y un Nadal que llegaba a todas las pelotas como siempre-, el segundo parcial tuvo que definirse en 'tie-break'. El suizo terminó imponiéndose por 7 a 3.
Ya se jugaban dos horas de partido y Nadal, que la noche anterior había corrido durante tres horas para defender el número 2 ante el serbio Novak Djokovic, no acusó fatiga. Una fiera. Sí requirió del servicio del médico por unas ampollas, pero no resultó ser nada grave.
El set definitorio mantuvo los nervios, las equivocaciones de Federer (41 errores no forzados contra 28 de su rival) y la batallas que Nadal ganaba, una a una. Y así, ante un rival derrumbado psicológicamente, el zurdo de Manador volvió a abrir los brazos y a llevarse el triunfo con un 6 a 2.
Roger Federer había ganado tres de las últimas cuatro ediciones de Hamburgo y, según dijo, la pista central tenía menos polvo que las de los otros torneos, por lo que el juego era más rápido y él se veía beneficiado.
Esta vez, sin embargo, Nadal volvió a neutralizar con éxito los drives profundos del suizo (tuvo 39 tiros ganadores, seis más que el español) y ganó el título en Hamburgo por primera vez en su carrera.
Con este triunfo, además, Nadal se une al brasileño Gustavo Kuerten y al
chileno Marcelo Ríos como los únicos tenistas que lograron ganar los tres Masters Series sobre polvo de ladrillo: Montecarlo, Roma y Hamburgo.