Son muchos los Boca River que recuerdan los riverplatenses. Pero quizás hay uno que sobresale: el 6 de abril de 1986, el día de la pelota naranja
El escenario no podía ser mejor: River visitaba La Bombonera tras haberse proclamado campeón una fecha anterior y con la firme intención de ganar y dar la vuelta olímpica en el estadio de su archirival.
En tanto, el partido se había convertido en una "cuestión de honor" para Boca que quería amargar el triunfo y evitar la vuelta en su propio estadio.
Fue tanta la expectativa, fue tanto el festejo previo y sobre todo fueron tantos los papelitos que lanzaron los hinchas de River que el árbitro del partido, Francisco Lamolina, decidió que el encuentro se jugara con una pelota naranja.
En aquel día imborrable para todos los hinchas millonarios, River se impuso 2 a 0 y encima hasta pudo dar una especie de vuelta olímpica. El primer tanto lo convirtió Norberto Alonso, de cabeza y tras un centro de Roque Alfaro, fue con aquella legendaria y efímera pelota naranja que se utilizó solamente en el primer tiempo. El segundo gol fue de tiro libre, también de Alonso, pero ya con la tradicional pelota blanca.
Una remontada imborrable
Al revés del partido anterior, esta vez el escenario no podía ser peor: a los 28 minutos del primer tiempo, Boca goleaba 3 a 0 a River, en el mismísimo Monumental. El conjunto dirigido por aquel entonces Ramón Díaz estaba contra las cuerdas y "maduraba el Knockout".
Los Xeneizes tenían la gran oportunidad de humillar como nunca a River, pero dilapidaron numerosas e inmejorables situaciones de gol. Incluso, Cedrés falló un penal para el "Xeneize". De repente, todo cambió. El que sufría pasó a festejar y los que gritaban eufóricos se fueron con la cabeza baja y en silencio.
Berti primero, Villalba después, y Celso Ayala, con un fulminante cabezazo a tres minutos del final, consiguieron lo impensado aquel 23 de marzo de 1997.
La vaselina
El 10 de marzo de 2003 un jugador de River se metió para siempre en la historia grande del club. Ricardo Rojas pasó de ser un rústico lateral a un exquisito definidor sin escalas.
Los antecedentes no eran los mejores para la Banda: hacía siete años y nueve meses que River no ganaba en la Bombonera. Pero se sabe que las estadísticas poco importan en estos partidos y los dirigidos por Ramón Díaz jugaron un gran partido.
Cambiasso, Coudet marcaron los primeros goles en el primer tiempo, pero la gran figura fue el defensor Ricardo Rojas, quien coronó la tarde con un gol de antología.
''Si hubiera soñado cómo iba a ser este partido en la Bombonera, seguramente no lo hubiera imaginado así'', declaró el paraguayo tras el partido.