Lo dijo Pedro Pompilio. Por ese hecho, el club sería sancionado con una fuerte multa y hasta podría afrontar la suspensión de su cancha para sus próximos compromisos

El vicepresidente de Boca, Pedro Pompilio, anticipó que "en cuanto sea identificado" el socio del club que el miércoles lanzó un trozo de hielo que hirió en la cabeza al árbitro asistente uruguayo Pablo Fandiño, "será inmediatamente expulsado de la institución".
El hecho que determinó la suspensión del partido de ida de octavos de final de la Libertadores contra Cruzeiro, de Brasil, cuando se jugaba el primero de los dos minutos de descuento que había otorgado el árbitro uruguayo Jorge Larrionda, podría derivar en una multa económica y hasta una suspensión de La Bombonera, de acuerdo al reglamento de la Confederación Sudamericana de Fútbol.
"Le pedí disculpas a Larrionda de mil maneras posibles. Me dio vergüenza lo que pasó. Pero me voy a reunir con un socio que va a aportar datos sobre el responsable de ese hecho que pone en riesgo a la institución y que además se burló de las 45.000 personas que había en la cancha", expresó Pompilio.
"Ya sabemos que el proyectil partió de un palco privado y tenemos a dos probables. En cuanto reunamos toda la información, ese socio, que no supo valorar el lugar privilegiado en que se encontraba, será echado del club", enfatizó.
Pompilio aclaró que las cámaras de seguridad "no están enfocadas hacia ese sector porque se supone que desde allí no surgen los disturbios. Por eso, cuando Fandiño recibió el golpe y quisieron tomar imágenes del lugar donde había partido, ya era demasiado tarde".
"Pero hay que dimensionar el hecho con la gravedad que realmente tiene. Si en vez de la frente le hubiera pegado en un ojo, estaríamos hablando de otra cosa. Lo que pasó que no creo que tenga que ver con las próximas elecciones, me dejó mucho peor que el resultado del partido", completó Pompilio.
Las filas 1 a 8 de la zona de palcos podrían quedar inhabilitadas después del superclásico del domingo, según trascendió de fuentes boquenses, tanto para el torneo local como para la Libertadores, si Boca sigue en carrera. Esa zona privilegiada se convirtió inesperadamente en principal foco de violencia.
Fuente: Télam