Fueron condenados a no asistir a los encuentros de su club, a 20 días de arresto en suspenso y a tareas comunitarias por los incidentes ocurridos ante Tigre

La sanción es consecuencia de los bochornosos hechos violentos sucedidos en ocasión del partido de vuelta ante Tigre por la Promoción que daba un lugar en la Primera División, disputado el 25 de junio de 2007, en Maraderos.
Antonio Héctor Filomeno, Genaro Criscuolo, Jorge Osvaldo Riveyro y Alberto Orlando Librante fueron considerados "coautores responsables de la contravención tipificada como omisión de recaudos básicos de organización agravada culposa" por el Juzgado en lo Contravencional y de Faltas Número 15 de esta Capital.
La Justicia condenó a los dirigentes a la pena de 20 días de arresto en suspenso e impuso, por el lapso de un año, cumplir ciertas reglas de conducta que se detallan en el expediente de la siguiente manera "...c) realizar un total de seis jornadas de tareas comunitarias consistentes en dictar clases sobre violencia en el fútbol en alguna escuela a designar y d) abstenerse de concurrir a los encuentros futbolísticos en los que participe el Club Atlético Nueva Chicago durante los meses impares -los condenados Filomeno, Riveyro y Librante-, durante los meses pares -el condenado Criscuolo-...".
Los incidentes en el estadio del Torito se produjeron luego que el local perdiera sus dos encuentros de la Promoción ante Tigre (1-0 y 2-1) y descendiera a la Primera B Nacional, cuando un numerosísimo grupo de hinchas de Chicago ingresó al campo de juego y fue en busca de los simpatizantes visitantes ubicados en una de las cabeceras.
Como consecuencia de este choque, que luego prosiguió en las adyacencias del estadio y se expandió hasta la avenida General Paz, un hincha de Tigre, Marcelo Cejas, resultó muerto tras recibir un piedrazo en la cabeza, varias personas resultaron heridas y 65 simpatizantes fueron detenidos por la Policía.