El volante Augusto Fernández admitió que hospedó en su hogar al jugador jujeño, que en el último tiempo estuvo inmerso en problemas legales y de alcoholismo

Debido a los problemas de público conocimiento -en la última oportunidad recibió una denuncia por agresiones contra su familia-, Ariel Ortega debió buscar refugio en casa de Augusto Fernández, su compañero en la concentración.
"Es mi gran amigo. Tenemos una gran relación y creo que es mi deber ayudarlo en un momento difícil de su vida", señaló Fernández.
Enseguida advirtió: "Sinceramente no me gusta hablar del tema, solamente estuvo unos días y lo tomo como una continuación de las concentraciones, ya que tengo la suerte de compartir un lugar con él. Ahora lo importante es que vuelva a jugar lo antes posible".
Ortega padece de una severa adicción y en su última recaída protagonizó una reyerta familiar que cortó la relación con su esposa, por lo que debió abrir un paréntesis y hospedarse un tiempo con su compañero.
Fuente: NA y Reuters