El conjunto santafesino entró en una racha positiva desde que asumió Antonio Mohamed. Pero el asesinato de un jugador de las divisiones inferiores repercute en el ánimo de todo el club

Foto gentileza diario El Litoral
La victoria por 1 a 0 ante Huracán ratificó el buen momento futbolístico en el que entró Colón, que hasta que llegó Mohamed -hace tres fechas- sólo pensaba en cómo zafar del descenso después de un muy mal arranque de torneo con Leonardo Astrada como responsable del equipo.
En tanto, los jugadores continúan con su postura de no hablar con la prensa, función que dejan al entrenador y a los directivos.
Pero hubo un hecho ocurrido la semana pasada que repercutió en el ánimo del plantel, por lo que el triunfo tuvo una dedicatoria especial. Se trata del asesinato a balazos de Marcelo Amati, integrante de las divisiones inferiores del club.
El club, incluso, colaboró con la familia en los gastos del velorio del chico integrante de la quinta categoría. Y hasta antes de iniciar el segundo tiempo del encuentro frente a Huracán se realizó, por pedido especial, un minuto de silencio en el estadio.
Los hechos
Amati tenía 18 años y según los medios locales fue asesinado por "otro joven" en un barrio denominado San Lorenzo.
Los móviles del crimen podrían ser sentimentales, ya que el jugador solía ir a ese barrio para encontrarse con una chica. Con ella se trasladaba cuando fueron interceptados por quien le disparó desde una bicicleta. El atacante frenó y le tiró a quemarropa, cuenta en su crónica el diario El Litoral.
El joven herido corrió cerca de 50 metros, hasta que cayó sobre una alcantarilla. Hasta allí se acercó el asesino, quien le efectuó dos disparos más a quemarropa y se fue en la misma bici en que llegó.
Una bala le dio en le pecho (que impactó en su corazón), otra en el abdomen y la tercera en la ingle. Posteriormente, tuvo tres paros cardiorrespiratorios y unas horas después falleció en el Hospital Cullen.
Luego, la joven que lo acompañaba le dijo a la Policía que todo había ocurrido por un intento de asalto, pero después se supo que se trataba de un hecho pasional protagonizado por un ex novio de ella, según pudieron averiguar los investigadores.
A los compañeros del jugador la noticia los tomó camino a Buenos Aires, donde los integrantes de las divisiones séptima, octava y novena se dirigían para jugar ante Vélez.
Pero el presidente de la entidad, Germán Lerche, tomó conocimiento del hecho en momentos en que cenaba con el plantel en un hotel de la ciudad de Paraná. Entonces, se quedó con los familiares del chico en el hospital durante gran parte de la madrugada.