Miguel Ángel Santoro es la bisagra de un ciclo que no terminó de la mejor manera con Pedro Troglio a la cabeza. Ahora el club de Avellaneda vuelve a soñar con un nuevo proyecto -que fue adelantado por Infobae.com- que le devuelva la grandeza que tanto merece

Julio Comparada, el presidente de Independiente, quedó prácticamente "enamorado" con el entrenador que desde junio tomará las riendas de un equipo golpeado por donde se lo mire. No se sabe cuál será el futuro de sus integrantes y ya se habla de que muchos de ellos no estarán a disposición de quien hasta hace menos de un mes entrenaba al Colo Colo de Chile.
Daniel Montenegro y Germán Denis, principales referentes, posiblemente no sigan. El primero, que es -lejos- el mejor del equipo, no anda con ganas de continuar aguantando las presiones de los propios hinchas, que no le perdonan nada.
Denis, en cambio, quiere llevar sus goles al fútbol europeo. Habrá que ver cómo se las arregla el nuevo técnico y qué incorporaciones le harán en un club que no está en condiciones de romper el mercado.
Comparada se juega mucho y el golpe de efecto por la llegada de Claudio Borghi no lo puede desaprovechar. Con el estadio a medio hacer y convertido más en una promesa que en realidad, pues no hay fecha de inauguración, el fútbol es su gran caballito de batalla. Es que en el terreno deportivo, precisamente, no le fue nada bien.
Ahora es el momento
En tanto, los dos se muestran más que conformes en público y el dirigente no para de elogiar al entrenador en tanto afirma que "llegó el momento" de que Independiente apueste -con este proyecto- al fútbol ofensivo. Queda flotando la duda acerca de a qué cosas apostó entonces en los últimos años el club en cuanto a su fútbol.
Borghi comenzará en junio pero si las cosas no le van bien a Miguel Ángel Santoro es posible que acelere su incorporación.
Los jugadores, en tanto, se mostraron el jueves más que entusiasmados con la llegada del nuevo técnico. Tanto Montenegro como Denis y Lucas Pusineri (referentes del equipo) no dudaron de sus cualidades.
Borghi, entre tanto, apela a la cautela. Dice que no irá a Bahía Blanca a ver el partido ante Olimpo porque prefiere que se cierre el contrato y destaca a los cuatro vientos que su llegada a Independiente es un paso adelante en su carrera. También omite juicios de valor sobre sus futuros dirigidos porque no los conoce aún y deja que sea el tiempo el que acomode las cosas.
En estos primeros pasos, el nuevo entrenador dio una muestra de cautela y seguridad digna de imitar. Y es de esperar que, por el bien del fútbol argentino, este nuevo ciclo le permita a Independiente volver a los lugares de privilegio que nunca debió perder.