Las populares de River estarán cerradas por dos fechas, pero nada asegura que los violentos no ingresarán al estadio de todos modos. ¿Hay peligro para los plateístas?

En las próximas horas, tal como anticipó Infobae.com, el Gobierno oficializará la suspensión de la tribuna popular del estadio Monumental por las próximas dos fechas, es decir, para los partidos que River disputará ante Tigre y Argentinos Juniors, como castigo a los incidentes producidos por la barra brava millonaria en el encuentro frente a Arsenal en la cancha de Vélez.
En aquella oportunidad, integrantes de distintas facciones de Los Borrachos del Tablón protagonizaron otra sangrienta batalla que dejó un saldo de cuatro heridos, uno de ellos de gravedad, y 38 detenidos.
El interrogante que se abre de inmediato es si de todos modos esta medida evitará que se produzcan nuevos incidentes, teniendo en cuenta que, de no mediar controles especiales, algunos miembros de la barra brava podrían infiltrarse y provocar desmanes en la zona de plateas.
Ya fueron varias las veces que los cacheos fallaron, que el derecho de admisión mostró deficiencias y que, por tanto, los violentos aprovecharon la oportunidad para "arreglar" a golpes su interminable interna.
En otras ocasiones las "filtraciones" no provocaron problemas mayores, pero volvieron a dejar en evidencia que los barrabravas conocen el territorio y transitan por los pasillos del club como si fueran los de su casa. En el mini-partido que River disputó ante San Martín de San Juan (los 13 minutos postergados por la lluvia correspondientes a la cuarta fecha), se vio a miembros de la barra en el sector de plateas y no en la popular como lo hacen habitualmente.
Esto ocurre porque algunos de ellos, sobre todo los que ocupan espacios de jerarquía en la tribuna, son socios del club, por lo que, carnet en mano, tienen los mismos derechos y privilegios que cualquier simpatizante con acceso a una platea. ¿Realmente lograrán impedirles el ingreso al estadio?
La cosa puede pasar a mayores si los barrabravas deciden tomar represalias contra la actitud de los plateístas que, en el mencionado partido frente a Arsenal en Liniers, se unieron en un grito contra Los Borrachos del Tablón. "Que se vayan todos / que no quede, ni uno solo
", cantaron al unísono miles de simpatizantes.