El príncipe heredero de Bahrein dijo que no es deseada la presencia de Max Mosley, capo de la FIA, involucrado en un escándalo sexual con tintes xenófobos. Por lo tanto, se perderá la próxima carrera

La sesión de sexo sadomasoquista le está trayendo varios dolores de cabeza al presidente de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), Max Mosley, cuya presencia no es deseada en Bahrein, donde se correrá la tercera fecha del campeonato de Fórmula Uno.
Así lo informa el diario británico The Times, según el cual Mosley, de 67 años, les había dicho a algunos amigos que no asistiría a esa carrera porque está demasiado ocupado con sus abogados para presentar una demanda contra el dominical News of the World, al que acusa de intromisión en su intimidad.
Sin embargo, según una información que publica The Times, el jeque Salman Bin Hamad Al-Jhalifa, príncipe heredero de Bahrein, le escribió a Mosley una carta en la que le comunica sin ambages que es persona 'non grata' en su país.
"En vista de las acusaciones (contra su persona), sospecho que usted estará reflexionando sobre su proyectada asistencia al Gran Premio de Bahrein, esta semana. Considero importante transmitirle la posición del gobierno y del pueblo de Bahrein", le escribe el príncipe heredero, según reproduce la agencia EFE.
News of the World publicó extractos de un vídeo en el que se veía a Mosley, hijo del conocido líder fascista británico Sir Oswald Mosley, participando en una "orgía depravada de estilo nazi con cinco prostitutas" en un apartamento londinense.
En el video, de cinco horas de duración, se veía a Mosley interpretar el papel de comandante de un campo de concentración y dar órdenes en alemán a las prostitutas mientras las azotaba con un látigo.
"Lo más importante es el éxito del acontecimiento (deportivo) para todos los concernidos: el Reino de Bahrein, la Fórmula Uno y los espectadores. Toda la atención debería concentrarse en la carrera. De ahí que con gran pesar tenga que comunicarle que, en las actuales circunstancias, no sería conveniente su presencia en Bahrein", le dice el príncipe heredero a Mosley.