"El Burrito" se presentó ayer por la mañana a la práctica después del faltazo del jueves por su problema de alcoholismo. Antes de comenzar a moverse, tuvo una larga charla con Simeone, quien tomó una drástica decisión

Ortega se presentó en Ezeiza a las 8.15, una hora antes que la mayoría de sus compañeros, para entrenarse con el plantel de River, luego de su inesperada ausencia del jueves.
"El Burrito" esperó ayer por la mañana un largo rato a Simeone, quien arribó al predio de Ezeiza a las 8.40, y a partir de ese momento mantuvieron una charla en el vestuario.
Luego del encuentro con el técnico Ortega mantuvo una charla con sus compañeros, quienes, según trascendió, le brindaron su total respaldo.
A las 10.15 de la mañana Ortega salió al campo de juego a realizar algunos movimientos informales, en los que se lo pudo observar, pese a la distancia, porque la práctica es a puerta cerradas, de buen humor y sonriente.
El talentoso jugador de River el jueves por la noche tuvo una recaída por su problema con el alcoholismo, luego de concurrir a un boliche de donde salió, según le relataron varios testigos a Télam, bajo un evidente estado de ebriedad.
Al llegar a su casa tuvo una pelea familiar y su mujer radicó una denuncia, según confirmaron en la comisaría 4ta. de San Isidro, donde permaneció demorado varias horas, hasta recuperar la libertad.
Luego de esta situación -todo en el día del jueves-, pasado el mediodía, Ortega se comunicó con Simeone avisándole que por un problema personal no había podido ir a la práctica matutina, según trascendió en los pasillos del estadio Monumental de Núñez por la tarde.
Ortega en este momento se está recuperando de una distensión y si respondía en la práctica de fútbol del jueves iba ser titular el domingo ante Arsenal.
Los dirigentes de River, con su presidente José María Aguilar a la cabeza, le pidieron el jueves a última hora al entrenador que concentre al Burrito para no empeorar la situación del jugador.
Fuente: Télam