Dirigentes del club chileno se reunirán en las próximas horas con representantes de la intendencia de Santiago para diagramar un importante operativo de prevención para el encuentro de mañana, por la Libertadores

Según el sitio de internet del diario La Tercera, "Intendencia y dirigencia 'alba' se reunirán en forma conjunta con el cuerpo de Carabineros para ver el tema de la seguridad en el estadio Monumental y sus alrededores".
En el órgano gubernamental existe preocupación por las medidas de seguridad que se adoptarán para dicho partido, considerando que los transandinos contarán con una numerosa barra de seguidores y se prevé la llegada de hinchas "xeneizes".
En ese sentido, se establecerá un plan para evitar mayores incidentes entre ambas barras, y se determinará el número de guardias privados y carabineros que acudirán al estadio Monumental.
El pleito tiene como más triste antecedente el partido que la noche del miércoles 22 de junio de 1991 mantuvieron ambos equipos por la Copa Libertadores y que finalizó con bochornosos incidentes.
Ese día, Colo Colo venció a Boca, triunfo que le dio los pasajes para la final de la Copa Libertadores, tras haber perdido por 1 a 0 en la Bombonera.
Tras el tercer gol de los chilenos, los jugadores de Boca comenzaron a reclamar por todo, entre ello, por la gran cantidad de reporteros que había al interior de la cancha, lo que finalmente terminó en una gran trifulca entre los "xeneizes", Carabineros y fotógrafos.
Una lápida majestuosa y colocada por los recios carabineros chilenos en el cementerio canino del cerro San Cristobal recuerda a Ron, el ovejero alemán que, enfurecido, mordió el trasero del arquero, Carlos Navarro Montoya, en aquel recordado partido por la Copa Libertadores jugado en mayo de 1991.
Desde aquella noche en el estadio "Monumental" -poblado de incidentes-, Ron se hizo famoso. Aquel partido, que desempolvó la rivalidad, pasó a la historia del fútbol sudamericano por la batalla campal protagonizada por los jugadores de Boca con hinchas locales. Un perro de Carabineros, conocido como Ron, mordió al arquero de Boca Carlos Navarro Montoya y una lápida lo recuerda hoy en un cementerio de Santiago.
Fuente: Télam