El titular de este organismo provincial, Rubén Pérez, dijo que se llegó a los 100 días sin incidentes en los estadios de fútbol bonaerenses. Sin embargo, sus palabras contrastan con una realidad por demás violenta

La violencia en el fútbol argentino está lejos de solucionarse y como muestra sólo alcanza con recordar lo sucedido días pasados en la ciudad de La Plata, cuando el viernes 22 de febrero hubo incidentes en la tribuna que ocuparon los hinchas de Newell's en el encuentro de su equipo ante Estudiantes.
Lo extraño es que el propio Coprosede, y tal como adelantara Infobae.com horas después, estaba al tanto de lo ocurrido. Al respecto, inclusive, una fuente vinculada a la hinchada rosarina le había comentado a este medio que desde el organismo provincial estaban enterados del hecho.
En este sentido, se estaban ultimando detalles para revisar lo que las cámaras de seguridad habían registrado.
Sin embargo, entonces las autoridades provinciales minimizaron el hecho.
En esa ocasión, la barra brava de Newell's, una de las más violentas de nuestro fútbol, había agredido a un grupo de hinchas del mismo club por el solo hecho de oponerse a la gestión del polémico presidente de la entidad, Eduardo López.
Tanto fue el miedo que generaron, que desde el encuentro siguiente, aquellos que no responden a López asisten a ver los encuentros de local con temor a ser nuevamente agredidos.
También en este período, hubo un choque entre las hinchas de Independiente y Argentinos Juniors en el Puente Pueyrredón, que une a la ciudad de Avellaneda con la Capital Federal, cuando los rojos eran locales en el estadio de Racing.
Como consecuencia del enfrentamiento, hubo un hincha de Independiente herido.
Otro caso similar se registró también en la ciudad de La Plata, cuando un grupo de seguidores de Boca intentó ingresar por la fuerza al Estadio Único.
Pero más allá de estos acontecimientos, el hecho puntual es que los incidentes en el fútbol bonaerense están al corriente a pesar de que los responables de la seguridad lo nieguen. Sólo faltaría que no se olviden los pequeños detalles. Aunque sea para que la gente pueda volver a las canchas tranquila.