03-03-08 | Deportes

El tenis, en estado de alerta por los acosadores

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En el circuito dejaron de preocuparse por las apuestas, al menos de momento. Es que ahora las autoridades procuran proteger a las jugadoras de los "criminales"

El tenis, en estado de alerta por los acosadores

El tenis femenino tiene una nueva preocupación: la seguridad de sus jugadoras, a las que quiere proteger de criminales, y muy especialmente de los acosadores sexuales.

"Con tantas niñas menores de edad en el circuito tenemos la responsabilidad moral de garantizar la seguridad de las jugadoras", dijo este domingo en Dubai Larry Scott, máximo responsable de la WTA, al explicar el proceso de control de antecedentes criminales que inició en el circuito.

"Y, sí, también chequeamos los antecedentes de ofensas sexuales", agregó Scott durante un encuentro con un grupo reducido de medios. El directivo estaba satisfecho, porque la semana pasada logró vencer las últimas resistencias de aquellos que se oponían a firmar la autorización para que sus antecedentes penales fueran revisados.

"Había resistencia, pero por suerte ya no la hay. La preocupación apuntaba sobre todo a la privacidad y al nivel de seguridad en cuanto a preservar la información. Pero en la mayoría de los casos se trataba de malentendidos. Hubo algunos entrenadores que la semana pasada no quisieron firmar. Pero hablé con ellos, y todos lo hicieron ya".

Una agencia privada especializada revisará los antecedentes penales de familiares, entrenadores, asistentes e invitados de las jugadoras. Scott aseguró que sólo dos miembros del departamento legal de la WTA accederán a la información.

"Y no nos interesa si alguna vez alguien de joven robó un caramelo en un supermercado. No, eso no juega un papel. Si aparecen otro tipo de cosas, entonces la información llegará hasta mí, y yo decidiré si se le da una acreditación a esa persona o no. Dos años atrás creamos una fuerza de seguridad para las jugadoras, es un tema en el que queremos ser líderes", aseguró Scott.

El máximo responsable del tenis femenino admitió que, al reforzar la seguridad y controlar mejor a los centenares de personas que mueve el circuito de torneo en torneo a lo largo del año, un "beneficio adicional" es que se "reduce" el problema de las apuestas en el tenis, asunto que hoy dio por cerrado. "Investigamos varios partidos, y no encontramos ninguno (manipulado). La investigación concluyó", dijo.

La presencia de acosadores y hombres obsesionados con las jugadoras es una historia vieja en el tenis. Les sucedió a la alemana Steffi Graf y a la suiza Martina Hingis, entre otras jugadoras. En el Masters femenino de Madrid 2006 una serie de fotos de acosadores empapelaban algunas salas del torneo. Pese a ello, siempre alguno logra colarse, muchas veces como espectador.

Más complejo es el caso de Damir Dokic, padre de la australiana nacida en Serbia Jelana Dokic, al que se le prohibió el ingreso a varios torneos por su comportamiento violento. Y es recordado el caso de la francesa Mary Pierce, que debió recurrir a una orden judicial de alejamiento para librarse de la asfixiante presión de su padre.

Paradoja: el circuito que aspira a proteger a las menores de edad que se ganan la vida como jugadoras es el mismo que viene promocionando desde hace años la sensualidad, e incluso el erotismo de sus estrellas. Una promoción que llega a veces a opacar al tenis mismo, en una tendencia que se inició en los noventa con la rusa Anna Kournikova.

Y el problema no siempre son los hombres. A fines del año pasado una entrenadora británica, Claire Lyte, de 29 años, fue condenada por haberse aprovechado de su posición para abusar sexualmente de sus dirigidas, entre ellas una niña de 13 años, con la que mantuvo un "affaire" lésbico durante un año. La madre de la jugadora, que sospechaba de la relación, encontró a ambas en la cama en plena sesión de sexo oral.
Fuente: DPA
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