
El entrenador de San Lorenzo, Ramón Angel Díaz, realizará en principio cinco cambios para recibir hoy, desde las 21:30, a Estudiantes de La Plata, uno de los líderes del torneo Clausura, por la cuarta fecha del certamen.
Sebastián Méndez, Diego Rivero, Adrián González, Jorge Ortiz y Daniel Bilos ingresarán por Gastón Aguirre, Cristian Tula, Juan Carlos Menseguez, Santiago Hirsig y Andrés DAlessandro, respectivamente.
El Gallego Méndez y el Burrito Rivero vuelven al primer equipo tras recuperarse de sus lesiones, mientras que Hirsig (contractura) y DAlessandro (desgarro) salen de la formación inicial por sendas dolencias.
El Pelado Díaz todavía no definió quién será el acompañante de Gonzalo Bergessio en el ataque. Andrés Silvera y Bernardo Romeo son los candidatos.
El tema de los delanteros no es un dato menor, ya que San Lorenzo aún no marcó un gol oficial en lo que va del primer semestre del año. El equipo de Boedo perdió los tres partidos que jugó en el torneo Clausura: Newells Old Boys de Rosario (0-2) y San Martín de San Juan (0-1), ambos en el Nuevo Gasómetro, y River Plate (0-2), en el estadio Monumental de Núñez. Y en la Copa Libertadores cayó en el debut ante Caracas (0-2) en Venezuela y luego empató (0-0), de local, frente a Cruzeiro, de Brasil.
Con los cambios, San Lorenzo formaría con Agustín Orión; González, Méndez, Jonathan Bottinelli y Diego Placente; Rivero, Ortiz, Juan Manuel Torres y Bilos; Bergessio y Silvera o Romero.
De cualquier manera, lo fundamental para el conjunto azulgrana es sumar de a tres puntos por primera vez en el año, algo que sería muy propicio no solamente para empezar a reconstituir la imagen ante los hinchas, sino para ir retemplando el ánimo, bastante resquebrajado a partir de tanta adversidad.
Es que la fuerte apuesta de la institución, que no apunta precisamente al torneo Clausura sino a la Copa Libertadores, el gran regalo que todos los sanlorencistas esperan en el año de su centenario, ejerce presiones que van más allá de las habituales.
Para cualquier equipo como San Lorenzo, una buena campaña puede ser sinónimo de tranquilidad, y hasta reconocimiento, aún sin celebrar un título.
Pero en este caso la inédita obtención de la Libertadores se tornó en un imperativo para el club azulgrana, una obligación planteada desde el terreno del "ahora o nunca", tal el impulso que le dio la llegada de Ramón Díaz a la dirección técnico, el empresario Marcelo Tinelli con su aporte económico y los consecuentes refuerzos que llegaron de su mano.
Andrés Dalessandro, Diego Placente y Gonzalo Bergessio fueron los nombres que sacudieron el mercado argentino de pretemporada e ilusionaron como nunca a los hinchas, que inmediatamente vieron que esta vez sí podía ser.
Pero las malas performances de la temporada veraniega se extendieron al Clausura y, sobre todo, a la Libertadores. Por eso ahora por el Bajo Flores no hay margen para más dilaciones, y así lo entiende uno de sus principales referentes, Agustín Orión.
"Hay que mejorar muchísimo en el aspecto individual, porque eso va a influir en lo colectivo", argumentó ayer el arquero. Orión todavía lamenta la derrota del pasado domingo ante River Plate, "porque ese partido era muy importante. Pero no estuvimos a la altura de un clásico como ese", reconoció.
Y todavía recuerda el duro cruce que mantuvo en el amistoso del Pantegonal de Verano con el delantero colombiano Radamel Falcao García, a quien amenazó en la cancha con "romperle la rodilla" después de un choque entre ambos.
"Con Falcao no hablé el domingo y no tengo nada para decirle. Son cosas que pasan en el fútbol. A él lo expulsaron contra América, de México, porque se le salió la cadena. No sé que le pasa", expresó. El atacante riverplatense le convirtió un gol de cabeza, el primero del 2-0 final, el domingo en el Monumental.
Fuente: Télam