24-02-08 | Deportes

Lo de Racing ya es un mal crónico con síntoma de "B"

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Luego del 0-0 ante Gimnasia y Esgrima de Jujuy de ayer, el futuro de este sufrido equipo se vuelve aun más incierto. El descenso acecha

Lo de Racing ya es un mal crónico con síntoma de "B"

Las estadísticas son frías, tal vez demasiado. Pero en este caso no hacen más que confirmar que equipo que conduce Miguel Micó no va por buen camino.

Ayer, su estado crítico quedó en evidencia en la cancha. No pudo concretar ni un solo tanto frente a un -también pobre, aunque algo más lúcido- Gimnasia y Esgrima de Jujuy.

El resultado más reciente es este insulso 0 a 0, pero hay un dato más coyuntural y preocupante, que proviene la tabla del descenso:

Olimpo: 1.095
San Martín (SJ): 1.142
Gimnasia (Jujuy): 1.173
Rosario Central: 1.173
Colón: 1.193
Newell's: 1.193
Racing: 1.224

No hace falta ser muy observador para darse cuenta de que Racing está en séptimo puesto del "top ten" de los candidatos para "pasar la B". Esa frase tan temida, que tiene fuerza de sentencia implacable puede golpearlos.

Matemáticamente, sólo Olimpo, Colón, Newell's, Gimnasia de Jujuy (a quien no pudo sacarle diferencia) y Rosario Central y San Martín (SJ) están más cerca de "caer".  De ellos, junto con Racing, sólo Rosario Central y Newell's son candidatos con tradición en la categoría. Los demás, son relativamente nuevos y sin mayores recursos para enfrentar grandes crisis.

Sin embargo, Racing no sabe qué armas le serán útiles para poder "zafar". Las ideas, plasmadas en buenas jugadas, pero más que nunca en goles, hacen imperioso que a partir de ahora sume de a tres puntos en la tabla. Los empates no le sirven y dejan con sabor a poco a todos.

Los hinchas, sufridos casi por "naturaleza" experimentan en carne viva el malestar y, a pesar de la fidelidad que los caracteriza, ayer despidieron con silbidos al plantel que los representa.

Por su parte, ayer la impotencia tuvo forma de "piedrazos" que fueron a impactar contra el micro que transportaba a los jugadores y también hubo disturbios en la platea.  Los gritos de aliento que bajaban desde las gradas en los primeros minutos del encuentro ante Gimansia de Jujuy ayer, parecieron agotarse para luego sufrir esta lamentable metmorfosis.

Preso de su propio destino, en Avellaneda se debe dar un golpe de timón. Un cambio de actitud radical puede ser la única  "tabla de salvación", para que la otra tabla (la del  descenso) no permita su naufragio.


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