El DT de River había ordenado que Paulo Ferrari pateara el primer penal ante San Lorenzo, pero El Loco no le hizo caso, agarró la pelota y marcó el 1-0, que fue definitivo. Después, el defensor erró uno

Corrían seis minutos del segundo tiempo cuando Pablo Alvarado derribó en el área al chileno Alexis Sánchez y el árbitro del encuentro, Carlos Maglio, señaló el punto del penal que le daba a River la posibilidad de ponerse al frente ante San Lorenzo, en Mar del Plata.
Diego Simeone había dispuesto que fuera Paulo Ferrari quien ejecutara el tiro desde los doce pasos. Sin embargo, Sebastián Abreu tomó la pelota sin dudar, pateó fuerte y al medio y puso el 1-0. Incluso pidió disculpas a la hinchada cuerva por su pasado en el club del Bajo Flores.
Lo paradójico sucedió minutos después, a los 19, cuando el equipo de El Cholo pudo estirar la ventaja
con otro penal. Diego Placente metió la mano en el área y el árbitro acertó una vez más. Esta vez, sí, tomó la pelota Ferrari. Y su disparo fue enviado al córner por el arquero Agustín Orión