En pocas horas parece haberse resuelto el que sería el primer gran pase del año. Un mediocampista que pasó por la Selección Argentina tiene casi todo arreglado para arribar al club de la Ribera

Lucas Castromán se despidió por la puerta chica del América de México, fue tentado por el Birmingham y, cuando tenía casi todo acordado para mudarse a Inglaterra y hacer borrón y cuenta nueva, apareció Boca en su horizonte y los planes cambiaron.
El ex mediocampista de Vélez tiene casi todo acordado para incorporarse al equipo de Carlos Ischia, según él mismo lo confirmó en declaraciones televisivas.
"Está todo muy avanzado, pero obviamente hasta que uno no pone el gancho no se sabe. Creo que hoy son 100 mil dólares de diferencia con el América", reconoció el futbolista para explicar el estado de las negociaciones. Hoy mismo podría colocar la firma que lo convertiría en jugador de Boca.
Luego detalló: "Yo estoy dejando un dinero importante (se habla de 400 mil dólares) para vestir la camiseta de Boca. Creo que sería muy ilógico que no se haga esta negociación por 100 mil dólares".
Castromán, a quien Carlos Ischia conoce desde muy joven, admitió que su anunciado traspaso al fútbol inglés se detuvo gracias a Boca. "Al no haber tenido un año como los que suelo tener, que me pretendan equipos como Boca o de la Premier League es todo un orgullo. Uno siempre sueña jugar en alguno de los dos clubes de la Argentina, y yo ya lo hice en Vélez", manifestó.
A su vez, el jugador entendió que su arribo a la institución de la Ribera le significaría un acercamiento a la Selección Argentina, donde tuvo un fugaz paso de la mano de Marcelo Bielsa y luego no fue muy tenido en cuenta por José Pekerman. "No es lo primordial pero obviamente sí (te acerca). A uno siempre le quedan esas cuentas pendientes", reconoció.
"Carlos me conoce bien desde muy chico y sabe que donde haga falta puedo ocupar un lugar", indicó Castromán, quien ya se siente jugador de Boca. "Me siento más cómodo de mitad de cancha para adelante. Con Pekerman jugué de cuatro", prosiguió para explicar su bajo rendimiento con la albiceleste.
Por último, se refirió a situaciones conflictivas que lo tuvieron como protagonista y aclaró, por ejemplo, que su polémica salida del América mexicano se debió a que no fue respetado "ni como persona ni como profesional".
Asimismo, habló de la supuesta pelea con su ex compañero de Vélez Leandro Gracián, actualmente en Boca: "Fue solamente una discusión futbolística. Ensuciaron su nombre y el mío. Después nos hemos saludado sin ningún rencor. Se dijeron muchísimas cosas y se agrandaron las noticias por demás. Mi relación con El Tano es la de siempre", concluyó.