La sensación de la delegación argentina no era buena cuando subieron a la aeronave Avro RJ-85 CP2933 de la aerolínea boliviana LaMia. "Disfrutemos porque este es nuestro último viaje", fue la humorada negra que resonó entre los pasajeros del combinado argentino rumbo a Belo Horizonte, presagiando una tragedia que parecía estar visible.

Infobae se comunicó con diferentes personas que embarcaron hace 23 días rumbo al Aeropuerto Internacional Tancredo Neves de Belo Horizonte para disputar el clásico con Brasil por la 11ª fecha de las Eliminatorias Sudamericanas. La coincidencia sobre la sensación de temor que generaba el aparato es absoluta.

"El avión te dabas cuenta que era viejo. Todos al subir pensamos que era un avión de mierda", reconoció una de las personas consultadas por este medio sobre aquellos dos viajes en el avión de la tragedia, que dejó sin vida a 71 pasajeros del vuelo que trasladaba a la delegación de Chapecoense a Brasil.

"Cuando despegó confirmamos nuestra presunción: era un avión muy ruidoso y no era confortable para una delegación como la de Argentina", aseguraron.

El primero fue el 7 de noviembre, en el que se trasladaron el cuerpo técnico, la delegación de asistentes y siete futbolistas –Marcos Acuña, Emanuel Mas, Fernando Belluschi, Ángel Correa, Nahuel Guzman, Guido Pizarro y Ezequiel Lavezzi–. Los jugadores del fútbol europeo llegaron por sus medios a Brasil.

El otro fue cinco días más tarde, ya con los restantes jugadores arriba del vuelo como Lionel Messi y Javier Mascherano.

Si bien no hubo inconvenientes evidentes en ninguno de los dos vuelos, el regreso a Ezeiza demoró 40 minutos más que el plan inicial y no tuvieron ninguna explicación.

Una de las hipótesis del accidente también preocupa actualmente a aquellos que viajaron por entonces. "Dicen que la aeronave tiene autonomía para realizar 2965 kilómetros; hasta Belo Horizonte hay más de 2800. Lo digo y se me pone la piel de gallina", relató otra fuente a este medio.

Era chiquito, incómodo, precario. Las palabras se repiten ante las diferentes consultas sobre las dos veces que la Selección viajó en el jet de la aerolínea LaMia, apenas 18 días antes de la tragedia que conmueve al planeta.

La tripulación fue amable y los pilotos, los mismos que perdieron la vida en el accidente de ayer, se extendieron explicando los detalles de las medidas de seguridad tanto en español como en inglés. Eso generó malestar en todos los agotados integrantes ya que era de madrugada y venían de perder un partido fundamental. La explicación en ambos idiomas era innecesaria, consideraron.

La determinación de optar por esta aerolínea boliviana se debió a raíz de un incidente en un vuelo anterior en la aerolínea Andes. Una turbina se apagó y algunos sistemas dejaron de responder, generando el temor en todos los pasajeros. Un susto con suerte que se topó con el pedido de todos para cambiar de empresa.

Así estaba ploteado el vuelo de LaMia que trasladó a la selección argentina
Así estaba ploteado el vuelo de LaMia que trasladó a la selección argentina

LaMia fue la siguiente elección de la Selección, tomando el ida y vuelta a Brasil como debut y despedida por la disconformidad que generó la incómoda aeronave. La referencia que lo acercó fue que varios planteles lo utilizaban de manera asidua. El vuelo derrumbó todos los elogios.

En este contexto, Armando Pérez y Javier Medín, presidente y vice respectivamente de la Comisión Normalizadora que maneja AFA, agilizan las negociaciones para cerrar el acuerdo con Aerolíneas Argentinas para que traslade de ahora en más siempre al plantel de la Selección.

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