Alejandro Martinuccio fue uno de los integrantes de la delegación de Chapecoense que no subió al avión de la tragedia. Se recuperaba de una lesión y por eso no fue a Medellín. Ayer pedía que rezaran por sus compañeros, abrigando acaso alguna esperanza de que fueran más que seis los sobrevivientes pero no. Hoy la historia lo encuentra prácticamente sólo. Hasta el domingo tenía más de 20 compañeros en el equipo. Ayer sólo le quedaron tres.

El panorama es desolador tal y como el propio jugador argentino lo transmitió en un contundente mensaje que publicó en su cuenta de Twitter. "No paro de pensar, qué triste todo esto", escribió.

El delantero surgido en Chicago acompañó su mensaje con un video del estadio de Chapecoense colmado, como se lo solía ver en las últimas presentaciones del equipo que vivía el momento deportivo más destacado de su historia.