Un festival de arquitectura y urbanismo propone introducirse en la ruta de los edificios más atractivos e interesantes de la cultura local. Se trata de Open House Bs As, una iniciativa que crece año a año. Infobae habló con los diferentes protagonistas, de un lado y del otro del mostrador.

(Foto: Facebook Open House Bs As)
(Foto: Facebook Open House Bs As)

En La ventana indiscreta de Alfred Hitchcock, el personaje de James Stewart, un exitoso fotógrafo quien tras un accidente se ve confinado a una silla de ruedas, recurre a la observación de sus vecinos en los edificios contiguos para sobrellevar el tedio de la postración. Este film de culto señala una motivación humana básica: la curiosidad por conocer las vidas de aquellos con quienes compartimos nuestra cotidianidad. ¿Cuántas veces pasaste por una casa que te llamó la atención y te preguntaste qué estaría sucediendo adentro, quiénes vivían ahí y qué estaban haciendo? Con la idea de satisfacer cierto voyeurismo arquitectónico, Open House Bs As viene desde hace cinco años invitando a la gente a conocer por dentro edificios públicos y casas privadas que habitualmente son poco accesibles o están cerrados a los transeúntes.

Bajo la premisa "¿Nunca sentiste curiosidad por conocer la casa de otro?", este festival abierto y gratuito de arquitectura y urbanismo de Buenos Aires convoca a la gente a visitar, disfrutar y celebrar nuestro patrimonio arquitectónico y cultural, pero no sólo eso, también a redescubrir la ciudad a través de las historias y anécdotas ocultas tras las puertas y muros de muchos de estos lugares que transitamos todos los días.

Una nueva mirada sobre lo conocido

Es probable que creas que conocés ese edificio que ves de camino al trabajo, o que pienses que una calle por la que pasás habitualmente no tiene más secretos que ofrecer que lo que está a la vista. Pero tal vez te equivoques. Lo interesante de este festival es que nos da la posibilidad de mirar, y volver a mirar, espacios, edificios, monumentos y barrios que tienen mucho más para contar de lo que parece. Una de las historias favoritas de Ricardo Pomphile, "Pona" para los amigos, uno de los creadores y organizadores de Open House Bs As, es la de la famosa galería Güemes (Florida 165), un espacio de acceso público pero relativamente escondido de la ciudad, que supo ser hogar de célebres figuras e inspiración para la literatura.

(Foto: PH Alejandra Bonaccini)
(Foto: PH Alejandra Bonaccini)

"Fue considerada el primer rascacielos de Buenos Aires, un edificio pensado para alojar locales, comercios, oficinas, viviendas, un teatro y dos restaurantes. Une las calles Florida y San Martín mediante una galería comercial cubierta de 14 metros de alto por 100 de largo. Open hace foco en los espacios que la arquitectura y el urbanismo genera para la vida, pero para entender eso es inevitable conocer las historias que suceden dentro. En el caso de la galería Güemes, alojó a un joven Saint-Exupéry a los 29 años cuando trabajaba para la Compaigne General Aeropostale y mientras escribía y corregía su libro Vuelo Nocturno. Este lugar histórico, también fue inspiración para Cortázar, ya que la galería forma parte del cuento "El otro cielo" en el libro Todos los fuegos el fuego", le dice a Infobae.

La galería todavía conserva su teatro original y su mirador (recientemente restaurado) de dónde se obtienen vistas aéreas increíbles de la ciudad. Todos los días pasan miles de personas por Florida y San Martín sin percatarse siquiera que existe este mirador y que se lo puede visitar (durante el año se abona una entrada no muy costosa, y durante el fin de semana de Open House el acceso es totalmente gratuito).

"Llegué por casualidad a conocer al equipo Open House cuando un amigo docente me llevó a la primera charla que dieron en un aula del cuarto piso de la facultad. Ya habían empezado, pasaban un video institucional que mostraba edificios y me hizo acordar a mi casa de San Telmo. Escuché de qué se trataba el proyecto y me identifiqué totalmente. Eso de 'espiar' casas ajenas es algo que siempre me gustó desde la niñez. ¿Quién no trepó como los gatos por las azoteas del barrio alguna noche, o se metió en casas semi demolidas a imaginar las habitaciones entre los escombros? Terminada la charla, me acerqué, les pregunté si podía participar y, para mi sorpresa, ya conocían la casa", recuerda Paola Bilancieri en diálogo con Infobae, la actual dueña de Casa Bolívar -o como la llaman los vecinos, "la casa de los dragones"-, cuyo relato de restauración es tan intrincado como un laberinto borgeano.

(Foto: PH Alejandra Bonaccini)
(Foto: PH Alejandra Bonaccini)

"Mi casa es una edificación del año 1886 que adquirimos con mi esposo hace alrededor de ocho años. Tenemos predilección por las casas antiguas de este barrio y cuando apareció la oportunidad no la dejamos pasar. El trabajo de reconstrucción fue arduo, llevó más de cuatro años. Consistió en una primera etapa que llamo de 'desocultamiento' porque hubo que vaciar la casa de agregados hechos en sucesivas intrusiones. Y un segundo tramo en que se hizo la restauración propiamente dicha, manteniendo la esencia original del lugar, adaptándolo a los usos actuales". Ante la dificultad para restaurarla dada la antigüedad de la misma, la suerte quiso que uno de los albañiles que trabajaba en la obra tuviera un abuelo que realizaba trabajos de reconstrucción en otras épocas, y que terminaría colaborando en la reparación de las molduras y otras partes de la casa. Continúa Bilancieri: "A medida que avanzaba la obra y tomaba forma el espacio, se podía captar la vitalidad de la casa, atravesada por años y años de historia. Hoy, es un lugar de acontecimientos culturales que organizamos para los amigos. La idea es compartir este bellísimo lugar y, entre todos, mantener viva esta historia que comenzó hace más de cien años".

Relatos como éstos abundan, y los chicos de Open House podrían llenar un libro entero con ellas. Es por este motivo que el proyecto, que tiene una ONG de fondo llamada CoHabitarUrbano, propicia un intercambio constante entre dueños y anfitriones y público. En cada edificio que se visita o se abre durante el fin de semana sin importar su escala o su época, se dan charlas informales en donde los ciudadanos de diferentes profesiones, arquitectos que intervinieron en su proyecto, construcción o restauración y otros anfitriones, debaten y dan sus opiniones sobre el espacio que habitan, pensaron y construyeron, y quizás más importante aún, el que quieren. Algunos son espacios públicos, escondidos a plena luz del día, otros residencias o casas cerradas con una larga trayectoria.

El espacio como nexo

"El segundo año que hicimos Open House mostramos el edificio Los Eucaliptos de Virrey del Pino, edificio de Juan Kurchan y Jorge Ferrari Hardoy (quienes también son responsables junto al arquitecto Bonet del famoso sillón el BKF). Ese año nos contactó la hija de Ferrari Hardoy, y lo hizo porque ella nació cuando el padre era muy grande y no llegó a conocerlo. Nosotros justo mostrábamos dos obras de él, una era la de Virrey del Pino y otra el Edificio Olazábal. Nos juntamos con ella y nos contó de sus recuerdos de haber vivido ahí, y nos dijo que a través de Open House y de las obras que estábamos abriendo ella estaba conociendo un poco más al padre", le cuenta Pomphile a Infobae con cierto dejo de orgullo, como uno de los tantos ejemplos de gente reconectándose con sus historias familiares a través de la visita a estas viviendas y edificios. "Nos contactan mucho familiares, nos pasan esas cosas con muchos edificios. La gente se asombra de cómo los espacios cambian (para bien), y recuerdan cosas de cuando habían vivido ahí en otro momento".

(Foto: Facebook Open House Bs As)
(Foto: Facebook Open House Bs As)

Si hay alguien vinculado a su herencia familiar y arquitectónica, que ha participado en numerosas ediciones del festival y que abre las puertas de su espacio con absoluto placer, es Eugenia Cabezas, dueña de estudios Caracol en el exquisito Edificio de renta Bencich. Este imponente edificio emplazado en Diagonal Norte y propiedad de su familia, fue un encargo de los hermanos Massimiliano y Miguel Bencich (dueños de una empresa constructora) al arquitecto Le Monnier. Desde su terraza, coronada por dos cúpulas resplandecientes (en una ellas funciona el estudio fotográfico y de locaciones de Cabezas), se puede obtener una vista privilegiada de la ciudad.

"Para mí abrir las puertas de los estudios Caracol es mucho más que abrir, es contar, porque pasan cosas increíbles. Hace dos años yo tuve un encuentro con una tía mía, hija de Miguel Bencich, que hacía mucho que no nos veíamos. Ella vino a la terraza de este edificio, el de ella es el que está justo enfrente, y llorábamos de la emoción, y eso fue porque ella volvió a Buenos Aires para poner su edificio a participar de Open House. Y fue un encuentro muy emocionante, único. Y así escuché un montón de historias, de gente que se encuentra, historias de sus familias relacionadas con los edificios, y que la gente saca sus recuerdos, sus anécdotas personales, y es impresionante todo lo que mueve este festival. Por eso me gusta tanto participar", cierra Cabezas en una charla con Infobae.

Edición 2017… y una novedad

Otro rasgo atractivo del festival, que es una idea importada de afuera, es el doble rol que propone: es posible tanto espiar las casas como poner la nuestra para que la espíen. En este sentido los organizadores están siempre a la "caza" de nuevos lugares para (re)descubrir y mostrar en ésta o las próximas ediciones. Sin ir más lejos, el equipo de Open House Bs As estuvo en la casa de la cronista que escribe esta misma nota, un Ph antiguo, parte de una comunidad cerrada, obra del arquitecto italiano Virginio Colombo que data de 1930 y que se encuentra en plena Avenida Cabildo. 

(Foto: PH Gustavo Alama)
(Foto: PH Gustavo Alama)

Año a año han ido aumentando no sólo la cantidad de edificios (comenzaron con 60 y hoy llegan a más de 100), sino también la convocatoria. Este año la novedad es que, a diferencia de otras ediciones, no habrá inscripción previa, algo que se solicitaba con anterioridad causando congestiones virtuales y reales, y haciendo que muchos se quedaran afuera de ciertos edificios o casas. Esta vez la idea es recrear lo que sucede en otras grandes ciudades del mundo donde se realiza Open House, y que dicta que cualquiera que pase por ese momento por la puerta de la casa que se está mostrando y que tenga DNI, puede ingresar a chusmear. Con esta movida esperan llegar todavía a más gente.

Asimismo, el festival tiene numerosas facetas que complementan la propuesta inicial y que invitan a vivir la experiencia de otras maneras: Open Photo, actividades y concursos fotográficos (se construyen cámara oscuras en viviendas específicas); Open Muro, centrado en el arte urbano y sus protagonistas que trabajan en vivo durante el fin de semana del Festival junto a los vecinos; y Open Bici y CaminaBa, recorridos especiales diseñados para hacer en bicicleta y a pie, junto a guías e historiadores.

En suma, no hay excusa, ya se trate de recorrer Buenos Aires como turista, volver a mirar, encontrarse con otros, abrir nuestra casa o simplemente disfrutar de una vista en soledad.

(Foto: PH Alejandra Bonaccini)
(Foto: PH Alejandra Bonaccini)

* Fechas de la feria: sábado 28 y domingo 29 de octubre de 10 a 14 horas y de 15 a 19.
¿Querés ser voluntario?
Como el evento es gratuito, se apoya en tres pilares fundamentales: los edificios y sus propietarios, los voluntarios y la participación ciudadana. Para ello se convoca a voluntarios deseosos de trabajar en el proyecto durante el fin de semana del festival. El sábado 5 de Agosto a las 10:30 horas en el Pabellón 3 de la FADU, aula 302, se realizará una charla para explicar sobre el rol de los voluntarios y sus beneficios.

Referencias de los espacios mencionados en la nota, que se pueden ver en Open House Bs AS:

Galería y Mirador Güemes
1912/1915
Francesco T. Gianotti, arq.
San Nicolás

Casa Bolivar
1887-2013
Estudio Geya (Puesta en Valor)
San Telmo

Edificio de los Eucaliptus – Virrey del Pino
1941
Juan Kurchan y Jorge Ferrari Hardoy
Colegiales

Edificio Olazábal 1961
1946
Jorge Ferrari Hardoy
Belgrano

Edificio de renta "Bencich"
1927
Eduardo Le Monnier, arq.
San Nicolás

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