24-11-08 | Copa Davis

¿Se terminó un ciclo en el tenis argentino?

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Por la forma en que se dio la derrota ante España en la final de la Copa Davis, cabe un interrogante a futuro: ¿será el momento de barajar y dar de nuevo?

¿Se terminó un ciclo en el tenis argentino?

El tenis argentino vivió con dolor el cierre de un ciclo importante en su historia, al ver frustrado su "eterno" sueño de ganar la Copa Davis. Tropezó pese a contar con más ventajas que nunca en la primera final que jugó como local, una final en la que todos lo daban como favorito.

Argentina cayó 3-1 ante España en Mar del Plata, en una derrota que dejó al descubierto las fisuras dentro del equipo sudamericano y su difícil relación con los medios de comunicación locales.

"Tenemos mucho que aprender de todo esto y de todo lo que pasó desde que ganamos la semifinal", recapituló el capitán del equipo argentino, Alberto Mancini. 

"Luli" se negó sin embargo a considerar "un fracaso" su gestión iniciada en 2005. "Hay que ser un poco necio para llamar así a un proceso con dos finales y una semifinal", cuestionó.

En dos años, a Argentina se le escaparon de las manos dos finales de Copa Davis, la primera en 2006 por 3-2 ante Rusia en Moscú, en una serie muy peleada. Y la segunda este fin de semana, quizás de forma más dolorosa por haber ocurrido en casa.

En esta oportunidad estaba todo dado para conquistar por primera vez la deseada Ensaladera de Plata.

Las condiciones favorables
La localía, el calor del público argentino, la fulgurante carrera de Juan Martín del Potro, la experiencia de David Nalbandian y, como una ayuda extra, la ausencia del español Rafael Nadal, número uno del mundo.

"Se dieron muchas cosas, teníamos un equipo compacto, dos singles fuertísimos. Pero lamentablemente Juan Martín no estuvo a pleno y terminó teniendo ese problema (en el aductor derecho). Ahí la serie se abrió y se abrió una gran brecha en nuestro equipo y cambiaron radicalmente las probabilidades, más allá que después estuvo cerca", evaluó Mancini.

Los problemas en el seno del equipo argentino se multiplicaron y, pese a los esfuerzos por mantenerlos tapados, comenzaron a salir a la luz.

La decisión de Del Potro de ir a jugar el Masters de Shanghai, comprometiendo su preparación para la Copa Davis, recibió cuestionamientos. Y el desgarro en su aductor derecho pareció darles la razón a quienes advirtieron que el torneo de maestros podría acrecentar el cansancio que traía acumulado.

"Eso termina siendo una decisión del jugador y de prioridades, uno puede sugerir cosas como capitán, pero termina siendo una cuestión de prioridades", disparó Mancini.

Por otra parte, el temperamento de Nalbandian, su distancia con el periodismo y su desplante el sábado en la conferencia de prensa tras caer en el dobles junto a Agustín Calleri ante los españoles Feliciano López y Fernando Verdasco incrementaron las tensiones.

La sede, una herida que no cierra
El clima se enrareció aun más con la disputa por la elección de la sede de la final, cuando la ciudad de Córdoba impulsada por Nalbandian fue desplazada por Mar del Plata, los supuestos reclamos sobre el reparto del dinero destinado a los tenistas y con el enroque en el ránking argentino que colocó a Del Potro como primera raqueta local.

La superficie extremadamente veloz elegida por Nalbandian también fue motivo de enojo.

Y las versiones sobre golpes entre jugadores en el vestuario y la pelea de Mancini con la prensa tras la derrota frente a España fueron la frutilla del postre.

El capitán admitió que "se politizó todo, la sede, la no sede, la plata". "El foco se pierde un poco y es momento de pensar un poco, que todos reflexionemos, no sólo los jugadores, también la asociación (argentina de tenis) y los periodistas", disparó.

Mancini extrapoló la situación. "No es sólo el tenis argentino, tenemos que aprender mucho, pero no nosotros tenistas, el país, todo el mundo tiene que aprender a tirar para el mismo lado. A la hora de estar cohesionados nos cuesta mucho, y estoy hablando de la realidad del país y de los argentinos todos".

El futuro es incierto. Mientras Del Potro asoma como la gran esperanza del tenis argentino, Nalbandian cierra una temporada con altibajos e insinúa que no jugará la primera ronda de la Copa Davis en 2009. El resto de la Legión argentina tampoco pasa un buen momento.

Lo que quedó en claro es que los argentinos no lograron funcionar como equipo, aunque es posible que llegue un nuevo capitán y se abra una nueva era rumbo a la deseada Ensaladera de Plata.

"Creo que Argentina tiene todavía años por delante, tiene que sacar lo positivo de esto y reflexionar sobre lo negativo. Y tiene jugadores con qué lograrlo si se lo propone", advirtió Mancini.
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