La Dirección de Estadística y Censos porteña señaló que la canasta que mide el organismo nacional está veinte años desactualizada y no refleja el consumo de los habitantes de la Capital Federal

El gobierno de la ciudad de Buenos Aires salió al ruedo nuevamente, aunque esta vez para cuestionar las estadísticas del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec). Según la gestión porteña, "la canasta básica de alimentos del Indec está más de 20 años desactualizada y no refleja los cambios en las pautas de consumo ni los precios de la ciudad de Buenos Aires".
Según la Dirección de Estadística y Censos porteña, el valor es casi el doble si se compara con los registros que maneja el organismo nacional. De hecho, para la primera el costo para una familia tipo es de $1.009, contra los $443,68 que estima la segunda.
Más precisa y puntillosa aún, la gestión macrista calcula que una persona adulta necesita $330,81 por mes para satisfacer las necesidades alimentarias básicas, mientras que un matrimonio con dos hijos menores necesita $1.009 mensuales. Sin embargo, esos son los valores de noviembre de 2008.
Mientras tanto, para el Indec, ese mes un adulto que vivía en la Capital o el Gran Buenos Aires necesitó $143,59 para satisfacer sus necesidades alimentarias básicas y una familia tipo, 443.68 pesos.
En su informe Sistema de Canastas de Consumo de la Ciudad de Buenos Aires, la Dirección de Estadística porteña señaló que la diferencia con el organismo nacional se basa en que la canasta del Indec surge de la Encuesta de Hogares que se hizo entre 1985 y 1986, por lo que estaría desactualizada, además de que los habitantes de la Ciudad tienen hábitos de consumo y precios diferentes a los del Gran Buenos Aires.
De esta forma, el gobierno de Mauricio Macri se suma a otros sectores que critican las mediciones del Indec y al nivel real de pobreza e indigencia en la Ciudad, que sería mayor a lo que dice el gobierno nacional.