El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, enfatizó este miércoles por la tarde ante la ONU que la lucha contra el narcotráfico es una responsabilidad de todos los países, y apuntó contra aquellos que intentan legalizar el consumo.
"En lugar de propugnar la legalización de las drogas, debe reflexionarse sobre la necesidad de ilegalizar el consumo. No hay coherencia entre la severidad contra los narcotraficantes y la permisividad con los consumidores", dijo.
En su discurso en la 64ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, Uribe destacó que su país "avanza en el proceso para ilegalizar el consumo, con el cuidado de no confundir al enfermo con el criminal".
En tanto, el mandatario colombiano expresó su preocupación por la carrera armamentista iniciada por algunos países de América Latina y pidió al organismo reforzar su acción para evitar agresiones.
Uribe no hizo una mención específica, aunque su discurso se produce en momentos en que países como Venezuela hicieron públicas millonarias inversiones en compras de armas a Rusia y naciones sudamericanas cuestionan un acuerdo militar de Colombia con los Estados Unidos.
Aseguró que las compras de armas y material bélico de Colombia, uno de los mayores productores mundiales de cocaína, están destinadas a combatir a la guerrilla izquierdista, a los grupos armados ilegales y al narcotráfico en su territorio.
"Nuestro objetivo es recuperar la seguridad doméstica, nunca participar en la carrera armamentista para el juego sangriento de la guerra internacional. Nuestra tradición es de respeto a la comunidad global", aseguró.