Después de diez días en la isla de Martha's Vineyard, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama deberá volver hoy a pensar en la reforma sanitaria y la guerra de Afganistán, entre otras cosas

Durante su receso laboral, el presidente de los EEUU no ha podido dejar de lado totalmente sus responsabilidades a causa de la muerte del senador Ted Kennedy, además de otras tareas, como el anuncio de la renovación de mandato del presidente de la Fed, Ben Bernanke.
De todas maneras, tuvo tiempo para salir de compras con sus hijas, jugar al golf y descansar tras sus primeros meses como presidente norteamericano.
Aunque su popularidad cayó tras presentar la idea del plan sanitario, en Washington consideran que la economía está empezando a dar señales de recuperación.
Mientras el 20 de julio, a los seis meses de su investidura, más de un 60% de la ciudadanía aprobaba su gestión, la cifra ha caído en la última encuesta de Gallup hasta sólo un 50%.
El otro tema que preocupa a Obama es si enviar más tropas a Afganistán -actualmente, hay desplegados cerca de 70.000-, tal como se espera que solicite McChrystal o no enviar más.
Por último, es importante destacar que desde su ascenso a la presidencia, la "guerra de Afganistán" ha sido siempre una prioridad para Obama, que la ha descrito como una guerra "necesaria", en contraposición con la de Irak.