28-08-09 | Mundo

Apareció una joven raptada hace 18 años que tuvo dos hijos con su captor

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La joven de 29 años, que había sido raptada a los 11, fue localizada por la Policía. Vivía aislada, junto a su secuestrador -con quien tuvo dos hijos- y la mujer de este

Apareció una joven raptada hace 18 años que tuvo dos hijos con su captor

Una mujer reapareció en California tras haber sido secuestrada a los 11 años y permanecer aislada de la sociedad durante 18, en los que tuvo dos hijos con su raptor, un ex convicto por violación que fue detenido junto a su esposa.
 
Se trata de Jaycee Lee Dugard, quien en 1991 fue subida por la fuerza a un coche por una pareja, cuando esperaba el micro escolar, en la localidad californiana de Meyer, vecina a Lake Tahoe, dijo el oficial Les Lovell, de la Policía de Concord, condado de El Dorado, al diario The San Francisco Chronicle.
 
Desde entonces, la secuestrada pasó casi dos terceras partes de su vida en carpas, casas rodantes y cabañas, aislada del mundo, y tuvo dos hijos con su raptor, quienes igual que ella nunca fueron a la escuela ni a un médico, ya que "eran mantenidos en completo aislamiento en ese campamento". 
 
La investigación fue resuelta en esa sede policial, cuyos efectivos identificaron a los secuestradores como el ex convicto Phillip Garrido, de 58 años, y su esposa Nancy, de 54, residentes de la localidad de Antioch, al noreste de Oakland. 
 
Según medios locales, la investigación culminó luego de que un policía viera cerca del campus de la Universidad de California en Berkeley a Garrido, quien estaba en libertad condicional, con dos niños, su esposa y una mujer adulta, y lo reportó al Departamento Correccional y de Rehabilitación de ese estado.
 
El hombre fue citado por su oficial de libertad condicional a la comisaría de El Dorado, en las afueras de San Francisco, donde llegó con las dos mujeres y, luego de un interrogatorio, confesó que había secuestrado a la joven, quien dijo ser Jaycee Lee Dugard, desaparecida desde hace 18 años.
  
Uno de los testigos del secuestro de Dugard fue su padrastro, Carl Probyn, quien desde su casa vio cómo un vehículo giraba en U y frenaba en forma abrupta junto a la niña, que fue introducida por la fuerza al coche por un hombre, en compañía de otra persona. El hombre tomó su bicicleta e intentó, infructuosamente, alcanzar al vehículo, tras lo cual pidió a los vecinos que llamaran a la Policía.
 
El padrastro, actualmente separado de la madre y quien estuvo bajo sospecha policial durante la investigación, consideró que la noticia era como "sacarse la lotería". "Que ella esté de vuelta viva, que recuerde todo del pasado y tener gente detenida por el caso es un triple triunfo", manifestó.
 
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