Hoy vence el plazo dado por el gobierno de Roberto Micheletti (foto) a la delegación argentina para que abandone el país. Funcionarios de la Dirección de Migración y Extranjería controlarán "en qué estatus migratorio están y la irregularidad que tienen". El canciller Taiana dijo que los diplomáticos permanecerán en Honduras

El plazo de 72 horas que el gobierno de facto de Honduras le dio a los diplomáticos argentinos para retirarse del país vence hoy, aunque el canciller argentino Jorge Taiana sostuvo hace dos días que los funcionarios "permanecerán en Tegucigalpa".
Según informan medios hondureños, durante las próximas horas funcionarios de la Dirección de Migración y Extranjería empezarán a requerir a los miembros de la delegación diplomática argentina sus papeles migratorios para ver en qué situación están.
"Después de este plazo, serán requeridos por Migración para ver en qué estatus migratorio están y la irregularidad que tienen; a partir de allí veremos qué corresponde", dijo el director general de Migración y Extranjería, el coronel retirado Nelson Willy Mejía.
El miércoles pasado, la Secretaría de Relaciones Exteriores dispuso suspender las relaciones diplomáticas, en represalia por la expulsión de la embajadora hondureña en Buenos Aires, Carmen Eleonora Ortes Williams.
Hoy vence el plazo y de acuerdo a la ley hondureña, los argentinos pierden la calidad de diplomáticos. "Hemos tenido conocimiento del comunicado de Cancillería, y si les está pidiendo retirarse del país en determinado tiempo y de no hacerlo, entonces, caen en una irregularidad", señaló el funcionario.
Ayer, la vicecanciller hondureña Martha Lorena Alvarado de Cosco, lamentó en diálogo con Radio 10 la ruptura de las relaciones diplomáticas (ver nota relacionada).
Aunque el encargado de negocios de la Argentina en Tegucigalpa, Alejandro José Amura, no se pronunció, sí lo hizo el ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana. "El personal diplomático se encuentra en Tegucigalpa y no tiene fecha (de salida), para nada", dijo el canciller sobre la postura argentina de no reconocer como legítimo al gobierno de Roberto Micheletti.